Debemos agradecer a los Senseis que dieron las clases, Daniel Fernandez, Luis Colalillo, Nico Coll, Julio Farias, Luis Medina y Daniel Lucero, como así también a los senseis de otras escuelas que se sumaron a este encuentro como por ejemplo, Fernando Esquinasy, Julio Batista, Sebastian Bugliotti, Pablo Almeida, Juan Marull, Federico Hecht,
Dojos pertenecientes a la ASOCIACIÓN SUDAMERICANA DE AIKIDO, institución adherida a la Sansuikai
Para IAIDO clikear en la siguiente dirección: http://www.facebook.com/iaidoencordoba
jueves, 30 de agosto de 2012
FOTOS DEL TERCER ENCUENTRO DE AIKIDO DE CÓRDOBA
martes, 28 de agosto de 2012
CLASES DE IAIDO
Esta clase de iaido dictada por el prof. Nico Coll se realizo en el Dojo Ergo Club durante el Seminario Zonal
En este video se observa la realización de los katas sodome y shinobu del nivel avanzado de Okuden en tachi waza del coriu Muso Shinden Ryu
En este otro viedo se realizan los katas yuki chiagai y sode suri kaeshi de Okuden.
En este video se observa la realización de los katas sodome y shinobu del nivel avanzado de Okuden en tachi waza del coriu Muso Shinden Ryu
En este otro viedo se realizan los katas yuki chiagai y sode suri kaeshi de Okuden.
lunes, 20 de agosto de 2012
Sensei Ricardo Corbal en el Summer Camp USAF 2012
Shidoin Ricardo Corbal Sensei - 2012 USAF, Summer Camp - Katatedori Shihonage
Katatetori Kokyuho
FELICITACIONES SENSEI !!
EL MISOGI EN EL AIKIDO
En Aikido, hacemos Misogui antes de iniciar
nuestra práctica. El Misogui nos ayuda a estar listos para que nuestro Ki pueda
manifestarse adecuadamente. Nos purifica y nos revitaliza. Nos hace conscientes
de nuestras habilidades, para poder utilizarlas, y de nuestras limitaciones,
para poder superarlas. Nos ayuda a conectarnos con la energía del Universo y a
darnos cuenta de cuál es nuestra misión y nuestro papel en este mundo. Nos
solidariza con nuestros compañeros de práctica. Nos prepara para la acción.
Es justamente mediante el Misogui que
podremos revertir las malas tendencias en actitudes positivas que nos ayuden a
transformar nuestro entorno. Hagamos Misogui mundo, intentando mantener limpio
y puro todo lo que nos rodea, tanto material como espiritualmente; realizando
nuestras actividades con plena conciencia de su propósito verdadero y
dirigiendo nuestra energía hacia fines positivos; estando conscientes de todo
lo que acontece a nuestro alrededor aunque ocurra en lugares remotos;
formándonos opiniones e ideas sobre dichos acontecimientos; y compartiendo los
principios y enseñanzas del Misogui, y del Aikido en general, con las personas
que nos rodean, aunque no las conozcamos.
En la medida en que demos Misogui a nuestro
entorno y a todas y cada una de nuestras actividades, fortaleceremos nuestro
espíritu de solidaridad y sacaremos mejor provecho de nuestros esfuerzos por
resolver o mejorar situaciones; incluso contagiaremos, poco a poco y en la
medida de lo posible, a aquellos que están encargados de negociar y concertar a
nivel mundial. De esa forma lograremos incidir verdaderamente en el
restablecimiento del equilibrio y la armonía de nuestro mundo. Después de todo,
el fin último del Misogui es, como ha explicado un practicante de aikido, transformar al
ser humano de homo sapiens en homo excellens.
AIKIDO, CONCEPCIONES GENERALES (2da parte)
La competición y
el Budo del Aikido
El propósito del Aikido antes que la
competición, es favorecer los mecanismos de la armonía y aumentar la
comunicación entre personas. De esta forma puede practicar juntos personas
fuertes y débiles, jóvenes y viejos, niños y adultos, y al mismo tiempo obtener
gran provecho de ello a medida que desarrollan su capacidad de adaptación.
Pero la relación entre el ataque y la defensa
y el camino difícil que incluye conservar la armonía hace que el estudiante le
cueste aprender, y así puede llegar a equivocarse fácilmente de camino en su
búsqueda del poder. Es en este momento cuando el ego reclama pruebas y anhela
la competición.
Enseñar un arte marcial de competición no
supone enseñar la verdad. Si bien la competición puede resultar favorable en su
función de canalizar los impulsos agresivos y de estimular así como llevar
hasta el límite a la capacidad física, esta son solo características de los
deportes y juegos físicos.
Pero el Budo no es un deporte, es un modo de
vida, y por ello las motivaciones son diferentes.
Pero ahora veamos como esto de competir
influye en las sociedades modernas, las personas sienten ansiedades y
experimentan constantes frustraciones, además destruye las relaciones
personales porque se juzga y compara a las personas; al final todos temen
confiar en los demás y se vuelven celosos, egoístas y violentos.
La celebración de campeonatos permite
observar que el apego a la victoria ha privado a la mayor parte de las artes
marciales de su verdadero sentido. ¿En qué se han convertido las técnicas y los
principios? La agresividad y el miedo a perder los han destruido.
Sobre el cuadrilátero o la arena solo surgen
las pálidas imitaciones de aquellos antiguos principios que fueron enseñados
por los grandes maestros. Si solo importa la victoria y la derrota, se trata de
un espectáculo de exhibicionismo primario; y es evidente que la armonía no
puede desarrollarse en este contexto. Porque el Budo no es un deporte.
En el Aikido no
existe el odio ni el enemigo
El hombre cuyo espíritu es de conflicto y
desafío posee un interior que se halla sediento de sangre del enemigo. Aún sin
que sus manos aferren la garganta del adversario, o sin que sus piernas y puños
lo estén golpeando, basta solo con la idea para su cuerpo se llene de odio o de
deseos de vencer, y entonces estos pensamientos se apoderan de su mente.
En Oriente hay un viejo dicho que reza lo
siguiente el peor enemigo que existe es la mente turbada.
La verdadera victoria no supone vencer al
enemigo. La verdadera victoria es la que ofreciendo amor se cambia y modifica
el corazón del enemigo. Todos los grandes maestros espirituales que han pisado
esta tierra han enseñado lo importante que es aprender a amar al enemigo.
El ser que en otros estilos, o en otras
mentes es llamado enemigo para el aikidoka se convierte en un maestro, en un
igual, en tu imagen, es él quien te ayuda a refinar tus ideas y tus técnicas,
él es el contrapeso necesario para
agudizar tus sentidos.
Al no verlo como enemigo, ni como un ser al
cual temes o desprecias ni deseas causarle daño, te liberas inmediatamente de
todos tus odios, es allí cuando en ese preciso momento tu mente queda libre.
Con una mente libre puedes captar todos sus movimientos, todos sus puntos
débiles y todo aquello que esté o no dispuesto a revelarte.
En el Budo comprender al enemigo es un paso
esencial, dado que al comprenderlo esto permite que el odio desaparezca y brote
el verdadero poder, la técnica pura.
AIKIDO, CONCEPCIONES GENERALES (1ra parte)
El Encargo de Morihei Ueshiba
Estas fueron las palabras que Morihei Ueshiba
pronunció a sus alumnos dos diás antes de morir.
Tras incorporarse de la cama en la cual se
hallaba reposando, miró a sus alumnos quienes se hallaban reunidos a sus
alrededor y les dijo: “No os inquietéis
por este viejo. Toda vida física es limitada. El cuerpo se transforma pero el
espíritu nunca muere. Muy pronto estaré en el mundo espiritual pero aún deseo
proteger a ese mundo. Ahora dejo esta tarea en sus manos.”
Después hizo un silencio en el cual parecía
estar pensando, y continuó: “todos mis
alumnos deben recordar que yo no he creado el Aikido. El Aiki es la sabiduría
de Dios y el Aikido es la Vía de las leyes que Él ha creado.”
La Unión con el
Universo
Todos los practicantes de Aikido habrán leído
o escuchado por partes de sus profesores sobre el momento que O’Sensei se unió
con el Universo, sino han tenido esa experiencia aquí va un relato corto acerca
de ella:
“Después de un período de entrenamiento muy
intenso y durante un ejercicio de meditación y purificación, Morihai Ueshiba
experimentó la revelación de lo que había buscado durante toda su vida. El
Espíritu del Universo envolvió su cuerpo en una luz transparente, y comprendió
la esencia del Ki y que la fuente del Budo es más que todo el Espíritu de
protección, y dijo: El Budo no consiste
en derrotar al adversario por medio de nuestra fuerza, tampoco es una
herramienta para provocar la destrucción del mundo. El verdadero Budo consiste
en aceptar el Espíritu del Universo, salvaguardar la paz en el mundo, proteger
y favorecer el crecimiento de todos los seres.”
O’Sensei Morihei Ueshiba formuló estos
principios con el objetivo de que cada practicante los tuviera siempre en
cuenta tanto sobre el tatami como en su vida.
1. El Aikido es el camino que reúne a todos los caminos del universo
desde la noche de los tiempos, es el espíritu universal que contiene y une a
todos los seres.
2. El aikido es la verdad enseñada por el universo que debe regir nuestra
vida en la tierra.
3. El Aikido es el principio que une a la humanidad con la conciencia
universal.
4. El Aikido alcanzará su objetivo supremo cuando cada ser, después de
haber seguido su propio camino no sea sino uno con el universo.
5. El Aikido es la Vía de la fuerza y la compasión que conduce a la
perfección infinita y a la gloria divina.
Practicantes de otros estilos o personas ajenas al arte marcial, suele criticar la suavidad de los movimientos del Aikido, restándole valor como sistema eficaz de defensa. Por lo tanto consideran que al no ser violento no es un arte marcial.
Pero sucede que en realidad solo ven sus propias concepciones de lo que ellos consideran como una vía marcial, y las imágenes de conflicto y la lucha dominan sus mentes.
Para ellos fuerza es sinónimo de choque, y solo reconocen a la forma del ataque como única herramienta efectiva y marcial… pero ¿choca la luna contra la tierra, el sol destruye los planetas?. No, pero sin embargo nadie desconoce los efectos que ejerce la luna sobre nuestro planeta, así como tampoco nadie puede negar como necesitamos a ese sol para sobrevivir.
En estos hombres sus prejuicios bloquean la aceptación dela verdad, y su hostilidad por lo tanto bloquea el desarrollo del poder verdadero, que va más allá del choque o el contacto.
Una mente llena de prejuicios y opiniones categóricas no puede asimilar las verdades universales.
Todos sabemos que la adquisición de poder sea cual fuere su forma influye en la personalidad desde muchos puntos de vista.
En el caso de las artes marciales puede desarrollar sentimientos de modestia y respeto así como reforzar la conciencia social y el trato con los demás. Pero si la mente se halla dominada por el ego y las ideas erróneas de lo que se considera arte marcial, la práctica puede significar todo lo contrario.
De esta práctica errónea surgen individuos que buscan el poder, lo cual puede llegar a convertirse en una obsesión, que resultará en un individuo marginal que vive en un mundo onírico y violento.
jueves, 16 de agosto de 2012
TERCER ENCUENTRO DE AIKIDO DE CÓRDOBA
A todos los amigos, compañeros y alumnos de aikido; les presentamos el nuevo afiche del Tercer Encuentro de Aikido de Córdoba, al cual se le realizo algunos cambios en el programa de los senseis invitados, ya que Sensei Raúl Medina, Sensei Daniel Medina y Sensei Eduardo Cardozo no pueden asistir. En nombre de los que organizamos este encuentro queremos recordarles a los senseis que van impartir las clases y a los que son cabeza de escuelas que van a participar del mismo, por favor envíen un listado con los nombres y apellidos de sus alumnos que van a asistir a este encuentro, ya que es un requerimiento del Ergo Club de la sucursal A.C.V. por razones de seguridad.
También aprovechamos la oportunidad para invitarlos después del encuentro a la cena que se llevará a cabo en el restaurante del mismo Club A.C.V , la cual constara de pizza libre con un valor de $ 28 mas la bebida que consumamos. La finalidad es continuar compartiendo el momento agradable pos encuentro. Desde ya agradecemos su participación.
Por mas informes dirigirse al cel. 0351-156432820 o al mail: francoll2002@yahoo.com.ar ó asaikidocba@hotmail.com
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sábado, 11 de agosto de 2012
domingo, 5 de agosto de 2012
EL ENTRENAMIENTO DE LA MENTE EN AIKIDO
El hecho de que el entrenamiento del Aikido siempre sea cooperativo proporciona otra razón para producir una transformación personal.
Morihei Ueshiba creó mucho más que un sistema de técnicas para la autodefensa. Su intención era crear un arte marcial con una serie de ideales éticos-sociales. Ueshiba esperó que mediante el entrenamiento de Aikido, las personas se perfeccionaran espiritualmente así como físicamente.
Debe tenerse en cuenta que cualquier poder de transformación de Aikido no debe residir solo en la ejecución de técnicas físicas. Más bien, el Aikido proporciona un vehículo para la automejora y una transformación psico-física; el practicante de Aikido debe adoptar ciertas actitudes hacia el entrenamiento del Aikido y debe esforzarse en cultivar ciertas clases de disposiciones cognoscitivas.
Clásicamente, las artes que proporcionan un armazón de transformación para sus practicantes se basan en tradiciones religiosas y filosóficas tal como el Budismo y el Taoísmo (la influencia de shintoísmo en artes japoneses suele ser relativamente pequeño). En Japón, el Budismo Zen ejerció la influencia más fuerte en el desarrollo de artes transformativas. Aunque Morihei Ueshiba más que influenciado por el Taoísmo y el Zen estaba influenciado por la “religión nueva”, Omotokyo, la cual incorpora aspectos de Zen y filosofía taoísta. Además, se basa en una compleja estructura de Shinto, conceptos místicos y creencias.
Hasta ahora la incorporación del Zen y prácticas y filosofías taoístas en lo que concierne a la transformación psico-física por la práctica de Aikido, es diferente de la transformación psico-física por la práctica de artes como karate, kyudo, o la ceremonia del té. Todas estas artes tienen en común la meta de instalar en sus practicantes una espontaneidad de acción/respuesta, y receptividad a las cosas sólo cuando están (Shinnyo). Los medios para producir esta clase de disposiciones en los aprendices se basa en la repetición de movimientos y posiciones del arte. El hecho de que el entrenamiento del Aikido siempre sea cooperativo proporciona otra razón para producir una transformación personal. El entrenamiento cooperativo facilita el abandono de una idea de competidor. El entrenamiento cooperativo también hace que se mire por la seguridad y bienestar del compañero de cada uno. Esta actitud de preocupación por los otros se extiende a otras situaciones fuera de la práctica de Aikido. En otras palabras, el armazón cooperativo de la práctica del Aikido se traduce directamente en la misma conducta ética de preocupación por los demás en la vida diaria.Fuente: Aikido. Filosofía y Práctica
El Orgullo y la Humildad en el Camino del Guerrero
..."Cuando este orgullo se alía con nuestra parte más profunda se convierte en una fuente impresionante de energía que nos hace entrar en una “guerra interior” que nos permite la superación de nuestros límites..."
El orgullo es un concepto que aparece en todas las tradiciones de enseñanzas marciales, por tanto debemos entender que es un concepto importante.
Es evidente que a veces las palabras encierran conceptos que no siempre se corresponden con la idea original. Tal es el caso del orgullo.
Es evidente que a veces las palabras encierran conceptos que no siempre se corresponden con la idea original. Tal es el caso del orgullo.
Para poder entender cual es su importancia en el camino del guerrero vamos a intentar profundizar un poco en este concepto para poder extraer el conocimiento que encierra.
Para poder definir el orgullo y su papel en la formación del carácter del guerrero tenemos que entender, en términos pedagógicos que existen dos orgullos.
Del mismo modo nos dice la tradición que en la personalidad del ser humano existen dos partes claramente diferenciadas:
- Una parte más superficial, que tan sólo busca el placer y “la paz”, (nos referimos a una paz a cualquier precio por miedo a entrar en conflicto, no nos referimos a una paz profunda, producto de la tendencia natural del alma humana a buscar la belleza, el bien, etc). y que según la tradición tiene relación con nuestra parte más animal, más instintiva y que , según la tradición marcial y filosófica, cuando estamos demasiado apegados a ella, muestra la ignorancia del ser humano.
- Una parte más profunda, donde se encuentran virtudes guerreras como el honor, o sea, la capacidad de ser fieles a nosotros mismos a pesar de las circunstancias, el valor, la justicia, la conciencia profunda capaz de captar verdades ocultas a veces a los sentidos y a nuestro quehacer cotidiano..
Del mismo modo que existen estas dos partes, existirían dos orgullos, como antes mencionamos.
La palabra orgullo, parece estar relacionada inexorablemente con su opuesto: la humildad.
Es cierto que la palabra humildad ha sido usada muchas veces por los maestros de artes marciales como condición indispensable para poder aprender y poder aspirar a cierta sabiduría. Pero también esta palabra nos lleva a veces a confusión.
A veces se dice: “fulano ha nacido de familia humilde”, cuando lo que en realidad tendrían que decir es que ha nacido de familia pobre económicamente. O a veces se dice que una persona es humilde porque se sienta al último en una clase, por poner un ejemplo. Normalmente esa persona no es humilde, sino tímida.
Es cierto que la palabra humildad ha sido usada muchas veces por los maestros de artes marciales como condición indispensable para poder aprender y poder aspirar a cierta sabiduría. Pero también esta palabra nos lleva a veces a confusión.
A veces se dice: “fulano ha nacido de familia humilde”, cuando lo que en realidad tendrían que decir es que ha nacido de familia pobre económicamente. O a veces se dice que una persona es humilde porque se sienta al último en una clase, por poner un ejemplo. Normalmente esa persona no es humilde, sino tímida.
La verdad es que la humildad, según los más grandes sabios, es una de las virtudes más difíciles que conquistar, pues consiste en saber lo que realmente sabemos y lo que realmente ignoramos, lo cual es muy difícil, pues para ello tenemos que conocernos a nosotros mismos en profundidad.
El mal orgullo, para el guerrero es el orgullo de esta parte más animal de la que hablábamos antes y que precisamente es enemiga de la verdadera humildad. Es ese orgullo que nos impide aprender, que nos impide corregir, porque nos hace estar demasiado enamorados de nosotros mismos. Nos hace justificar nuestros defectos y carencias. Hace que echemos la culpa de todo lo que nos pasa y de nuestras impotencias a otras personas, a la vida, el mundo, la sociedad, etc.
Entre la parte más cotidiana de nosotros mismos y aquella parte más profunda que nos puede hacer vislumbrar cierta sabiduría. Justo en medio de estas dos partes se encuentra “el corazón del guerrero”.Este corazón se compone de elementos como el orgullo.
Cuando este orgullo se alía con nuestra parte más baja y superficial se convierte en un enemigo de nuestro propio auto-conocimiento y perfeccionamiento.
Cuando este orgullo se alía con nuestra parte más profunda se convierte en una fuente impresionante de energía que nos hace entrar en una “guerra interior” que nos permite la superación de nuestros límites para poder llegar más allá de nuestras pequeñeces.
Esto es lo que en la tradición marcial se conoce como “coraje”, o sea, actuar con el corazón.
El buen orgullo es aquel que nos impide no rendirnos ante las circunstancias difíciles, que nos hace levantarnos cada vez que nos caemos, es el “nobleza obliga”, es el que nos conecta con nuestro corazón guerrero. Es una fuerza del corazón que genera la suficiente energía para que queramos estar en la mejor versión de nosotros mismos, es el que nos acerca a nuestros sueños. Es el que nos impide ser mediocres.
Para poder desarrollar este “buen orgullo” tenemos que tener una visión clara de nuestro ideal como artistas marciales y poder establecer una conexión diaria con este ideal. Este ideal, en parte se compone de aquello que nosotros soñamos ser, aquello que nosotros concebimos como lo que debe ser un guerrero. Comprender a través de la humildad que todavía nos falta camino para llegar allí, y al mismo tiempo tener el orgullo natural de intentar todos los día con honestidad en el corazón acercarse cada día más a ese ideal guerrero.
Como vemos, la reflexión sobre las virtudes guerreras se torna imprescindible para aquel que quiera recorrer el Do, el Camino del Guerrero. Pues estas virtudes no están puestas en los códigos como un “adorno” sino que encierran en sí mismas la Sabiduría marcial.El desentrañar sus claves a través de la reflexión y de la acción, o sea de la vivencia, es tarea obligada para todos aquellos que soñamos llegar al misterio del Corazón del Guerrero.
Artículo de TODO AIKIDO
lunes, 30 de julio de 2012
ENTREVISTA AL DOSHU MORITERU UESHIBA, nieto de O'Sensei
CN: Revista Cinturón Negro
D: Doshu Moriteru Ueshiba
CN: ¿Cómo describirías el trabajo que tu padre, Segundo Doshu, hizo para promocionar el Aikido?
D: Doshu Moriteru Ueshiba
CN: Por la relación de tu familia con el Aikido. ¿Ha sido distinta tu infancia de la de otros niños?
D: Me resulta muy difícil compararme con otros niños, ya que carezco de bases de comparación. Yo me consideraba normal, como los otros niños con lo que crecí.
CN: Hemos sabido que en tu adolescencia te gustaba mucho el baseball...
D:Mientras crecía, la mayor parte del tiempo mis circunstacias eran idénticas a las de los otros niños, jugaba a baseball y otros juegos que, entonces, eran muy populares. Nada diferente me separaba de los demás. Por otro lado, si es cierto que como el Dojo y mi casa eran el mismo lugar, había siempre mucha gente de visita, a comer, entrando y saliendo.
En ese sentido, algunas cosas si que fueron distintas al crecimiento de otros niños. Pero también tuve la oportunidad de conocer otros juegos, como la pelota, menko -un juego japonés- y muchas otras cosas que los niños hacina en aquellos tiempos.
CN: ¿Cuándo empezaste a practicar Aikido?
D: Como ya te he dicho, el Dojo y mi casa eran lo mismo; incluso solía jugar en el Dojo. A medida que fui creciendo, recuerdo haber empezado a usar un keikogi y haber practicado a partir del primer año de la escuela primaria, cuando tenía seis años. Empecé a practicar Aikido en serio cuando comencé la Universidad. Hasta entonces, practicaba de forma intermitente.
CN: ¿Cuándo empezaste a enseñar?
D: Enseñé por primera vez cuando tenía 23 o 24 años, en cuarto de carrera. Comencé a enseñar a un grupo de mujeres en el Hombu Dojo, ya que el instructor que debía enseñar a ese grupo no pudo asistir y el director del Hombu Dojo, Sensei Kisaburo Osawa, me pidió que diera yo la clase. En principio decliné la oferta, pero Sensei Osawa insistió y finalmente acepté.
CN: ¿Cuándo empezaste a ser consciente que serías el futuro Doshu?
D: En lugar de pensar sobre la sucesión del Doshu de Aikido, lo principal para mi era como ayudar a mi padre en el Aikido. En este sentido, muchas personas esperaban que me convirtiera en el sucesor y en ese ambiente, de forma gradual, empecé a pensar que sería el sucesor. No fue una decisión propia, sino que se había decidido por parte del grupo que me rodeaba.
![]() |
| Doshu Moriteru junto a O'Sensei |
D: El fundador del Aikido, Morihei Ueshiba, mi abuelo, no estaba tan centrado en la promoción y en divulgar el espíritu o las técnicas del Aikido, y el entrenamiento se restringía a un número reducido de personas. Tras la Segunda Guerra Mundial se produjo un gran cambio en la sociedad japonesa, de forma que el Aikido tuvo que sumir nuevos retos. Mi padre, Kisshomaru Ueshiba, empezó a divulgar el espíritu del Aikido y su entrenamiento para el público en general. Su principal contribución fue extender el Aikido de tal modo, que actualmente se practica en más de 80 países, lo que potenció el dialogo y las relaciones internacionales. Su aporte a la divulgación del Aikido fue muy importante en este aspecto.
CN: ¿Podrías contarnos algo sobre la influencia que tu padre, el Segundo Doshu, en tí?
D: Crecer viendo por detrás del hombro de mi padre, tuvo un gran impacto en mi vida. Observando a mi padre, crecer siguiendo sus directrices han tenido un efecto directo, determinando el porqué hoy en día hago lo que hago y enseño Aikido.
CN: ¿Hubo algo en particular que tu padre hay destacado al enseñarte sobre la historia o el entrenamiento del Aikido?
D: Mi padre nunca trató demasiado los detalles. El recalcaba la necesidad de practicar, observar la imagen en general, nunca desde una visión pequeña. También me dijo que en lugar de tener una pequeña "waza", debía dirigirme a los movimientos más grandes, disminuir el Koshi y entrenar, ejecutar y recibir las técnicas con mucho cuidado. En lo referente a muchos de los aspectos filosóficos e históricos, escribió muchos libros, por lo que no tuvo que decirme esas cosas.
CN: ¿Recibiste algún entrenamiento especial por parte de tu padre o de otros?
D: La base de mi entrenamiento empezaba en la clase de la madrugada, a las 6:30. Esta clase comenzó hace casi 70 años y, por supuesto también participé en muchas de las otras clases dirigidas por los instructores jefes en el Hombu Dojo.
CN: ¿Puedes contarnos algo sobre tus recuerdos de O'Sensei?
D: Yo tenía 18 años cuando mi abuelo murió. Mis recuerdos más inmediatos, son que veíamos juntos la televisión. Me resulta difícil pensar en detalles concretos. Hubo tantas cosas que han quedado en mi memoria, una de ellas es que lo veía hablando con muchos de los instructores jefes, cuando aún eran muy jóvenes, recuerdo también como le acompañaban, siguiéndole a algunas sesiones. Para mí era un abuelo normal. Nunca pensé ni dí mucha importancia al hecho de que fuese el fundador del Aikido, sin embargo tuve la suerte de conocer ambos lados; a través de la interacción con los instructores y mi vida privada con él.
CN: ¿Qué opinas del proceso por el cual O'Sensei creó el Aikido?
D: ¡Esta es un pregunta tan difícil! Tendríamos que preguntárselo a él mismo, su fundador. Hemos de decir que el contexto histórico de entonces era muy distinto al actual. Por ello, nació el Aikido.
CN: O'Sensei era, obviamente, un hombre notable y tuvo una influencia profunda en muchas personas. ¿Cuáles crees que eran las cualidades que le hacían tan especial?
D: Probablemente, la más importante era el espíritu del Aikido engendrado y desarrollado por O'Sensei, ya que se trataba de un modo de pensar totalmente novedoso. A partir de algunos elementos de artes marciales y de la historia japonesa, logró crear algo totalmente nuevo, lo que es maravillosos y, en mi opinión, su mejor aporte.
CN: Parece que O'Sensei tuvo influencia de sus creencias religiosas, sus entrenamientos de artes marciales y sus experiencias de vida. ¿Cómo crees que han determinado cada una de ellas el desarrollo del Aikido?
D: En pocas palabras, podría responder diciendo que el logró combinar todos estos elementos en uno solo y esto fue lo que hizo el desarrollo tan especial.
CN: Entonces, ¿quiere decir que fue capaz de combinar sus creencias religiosas con el entrenamiento de artes marciales?
D: Sí, exacto.
CN: ¿Puedes compartir con nosotros, algunos recuerdos de la generación más antigua de instructores del Hombu Dojo, como Sensei Osawa, Sensei Tada, Sensei Arikawa y Sensei Yamaguchi?
D: Me gustaría aclarar que Sensei Osawa y Sensei Yamaguchi ya murieron, pero Sensei Tada y Sensei Arikawa aún enseñan en el Hombu Dojo, en este sentido, aún son Senseis actuales, por lo que no me gustaría etiquetarlos como una generación más vieja.
Con relacvión a Sensei Osawa, empezó a entrenar Aikido antesw de la guerra y fue un apoyo maravillosos para el anterior Doshu, Kisshomaru, y lo mismo podría decir sobre Sensei Yamaguchi, que ingresó después de la guerra y apoyó al Doshu Kisshomaru de muchas maneras.
CN: ¿Puedes contarnos algunos recuerdos de aquellos días en que Sensei Tamura, Sensei Yamada, Sensei Chiba, Sensei Kanai, Sensei Sugano, Sensei Kurita y Sensei Shibata eran uchideshi?
D: Déjame aclararte que, de las personas a las que te refieres, Sensei Shibata es prácticamente de mi generación, quizá por ello tenga que excluirlo de la siguiente afirmación. Empezando por Sensei Tamura, la mayor parte de los otros Shihanes solían vivir juntos en el Dojo y en mi casa, entre otras cosas, comíamos juntos. Sensei Tamura estaba allí incluso desde antes de la edad preescolar. Jugaban con nosotros y me dejaban practicar con ellos. Comíamos juntos, jugábamos al balón, íbamos de pesca, lanzábamos cometas al aire y mis cosas más. Vivíamos como una gran familia. Yo era tan pequeño que veía las cosas como un niño. Probablemente ellos hacían su vida durante la noche. Pero sobre este particular, habría que preguntarles directamente. (risas).
CN: ¿Cómo compararías los Shihanes de hoy con los recuerdos que de otros tiempos?
D: El recuerdo de aquellos tiempos pasados, se remonta a cuando yo era muy joven y los sentimientos que guardo de ellos no han cambiado mucho. Ahora que viajo, me encuentro y hablo con muchos de ellos, creo que las impresiones que yo tenía de niño son muy parecidas.
CN: Hace mas de veinte años que participas en seminarios y campamentos de la United States Aikido Federation. ¿Puedes trasladarnos las impresiones de tus primera visitas al "New York Aikikai", "New England Aikikai" "Florida Aikikai"?
D: Cuando vine por primera vez, en 1980, yo andaba por los 30 años. Entonces, todo era nuevo para mi. Tuve que dar lo mejor de mí para responder de modo apropiado a las diferentes situaciones en la que me encontraba. Viajar era como una bocanada de aire fresco. ¡Esto no quiere decir que ahora no trabaje igualmente duro! Pero la impresión que recuerdo es que toda la gente era muy seria y tenía ganas de aprender. Desde entonces han pasado 20 años y aún ahora las personas son extremadamente serias y sinceras al intentar aprender Aikido y el aprendizaje se está alargando, lo cual me satisface bastante.
CN: Creemos que nuestro grupo de instructores es único, en el sentido de haber mantenido, sin interrupción su lealtad a la familia Ueshiba y al Hombu Dojo, durante los más de cuarenta años que han estado en el Oeste, así como ante el hecho de continuar trabajando juntos. ¿Qué opinas de esta relación?
D: Probablemente no es apropiado que yo conteste a esta pregunta -y quizás esto no es una respuesta- pero en lo referente a la mayoría de las personas que salieron de Japón hacia los EUA y Europa, creo que tenían una verdadera pasión por la práctica del Aikido. El porqué esto fue así, probablemente habrá que preguntárselo a ellos y no a mí.
CN: Tenemos curiosidad por saber si has observado el hecho de que en diferentes países en el mundo se desarrollan, generalmente, diferentes tendencias en la práctica del Aikido...
D: El mayor impacto no es la nacionalidad, sino el hecho de que la práctica dependa fundamentalmente de quien es el instructor que viajó a ese país en particular.
CN: ¿Cuáles son los principios técnicos y mentales clave que los alumnos deben considerar en su práctica del Aikido?
D: Es muy difícil separar la técnica del espíritu o de los principios espirituales del Aikido. A través de la práctica hay que combinarlos y entrelazarlos. en la tradición japonesa, cuando practicas estás entrenando tu cuerpo, tu mente y tu alma, al mismo tiempo. Además, el fundador promovió el espíritu de proteger todo -todas las cosas que te rodean-. Es algo que resulta de un entrenamiento muy profundo del cuerpo y de la mente. Por ello, hay que combinar los dos. En pocas palabras, para hacer más sencillo el entrenamiento, el Aikido ya está estructurado para ello, por eso no es un entrenamiento solo del lado físico o del espiritual. El entrenamiento del Aikido en si ya combina ambos.
CN: ¿Cuáles son tus deseos y objetivos para el desarrollo futuro del Aikido a nivel mundial?
D: De aquello que el fundador creó y que el Doshu Kisshomaru divulgó, mi interés es aumentar la exposición del Aikdo a muchas más personas, para que tengan una vida social muy rica. Lo tengo en mente, hay que hacer crecer el Aikido.
CN: ¿Qué opinas del deseo de algunos practicantes de Aikido, de que esté presente en los Juegos Mundiales o en los Juegos Olímpicos?
D: En los Juegos Mundiales, el Aikido ya se está mostrando en algunas localidades. La Federación Internacional de Aikido (I.A.F.) participó en exhibiciones en Alemania, Holanda, Dinamarca y alguna que otra en Finlandia. En lo que se refiere a la participación del Aikido en los juegos Olímpicos para ofrecer su imagen en general, no me opongo. Sin embargo, debe realizarse de forma que el espíritu y los principios del Aikido no se vean alterados: Si el Aikido se muestra de este modo, no tengo objeciones.
CN: Del mismo modo, hubo quienes demostraron interés por introducir la competición. ¿Qué piensas al respecto?
D: Ueshiba Morihei, el fundador, creó un arte marcial cuya intención no era determinar quien era más fuerte o más débil, Por ello, si las competiciones tienen este objetivo, no será el Aikido creado por el fundador. Desde este punto de vista no es aceptable.
CN: ¿Qué opinas sobre la atribución del título de Shihan?
D: Actualmente, el Hombu Dojo, sede del Aikido, trabaja en los reglamentos internacionales sobre este asunto en otros continentes. Llegado el momento sabremos más sobre ello.
CN: Esta es tu primera visita a los Estados Unidos como el nuevo Doshu de Aikido. ¿Te sientes diferente? ¿Cuáles son tus impresiones?
D: Mi sentimiento no ha cambiado demasiado por haberme convertido en Doshu y haber venido a los Estados Unidos. Me siento igual que siempre; en entrenamiento es el mismo. Mi actitud es que, aún en un entrenamiento rígido, tenemos que conseguir una comprensión mutua. Eso es lo que pienso y esto no ha cambiado. Claro que en el pasado, yo estaba bajo la dirección del Doshu anterior, el Doshu Kisshomaru, y ahora que este hecho ha cambiado, toda esa responsabilidad es mía. Y, de ese modo, tengo una mayor sentido de responsabilidad esta vez, no es tan fácil como antes.
CN: ¿Recuerdas cuando jugabas al baseball con Sensei Kanai y partió el cristal de una ventana en el Dojo?
D: ¡La ventana! Me acuerdo. (se ríe).
CN: Sensei Kanai nos contó que tus padres no le creyeron cuando confesó que él había parido el cristal y pensaron que te estaba protegiendo. (mas risas).
D: Probablemente así fue. (risas).
AIKIDO, DOJO MIYAGI (Ciudad de Río Tercero)

La Asociación Sudamericana de Aikido Córdoba presenta el espacio de práctica de Aikido en el Dojo Miyagi de la ciudad de Río Tercero. Ubicado en la calle Acuña esquina Trejo a dos cuadras de terminal de omnibus.
Dicho Dojo consta con una superficie 70 mts2 de goma eva, con amplios ventanales que da hacia las dos calles, lo que permite una muy buena aireación.
También consta de ventiladores, una muy buena iluminación y para las épocas de baja temperatura de una excelente calefacción. También el dojo consta de un muy buen vestuario con baño incluido.
El horario y los días de las clases de Aikido dictadas por el Prof. Nico Coll son: Viernes y Sábados de 18 a 20 hs.
domingo, 29 de julio de 2012
2º TALLER DE DEFENSA PERSONAL PARA MUJERES
Dictado por Nicolás Coll (profesor de Aikido y Iaido) en el Centro de Acondicionamiento Físico QUANTUM
jueves, 19 de julio de 2012
AIKIDO, entrevista a Seishiro Endo Shihan (parte II)
Ultima parte
Practicando de este modo recordé las palabras de O’Sensei: “Cuando es
así, tú haces esto. Cuando es de esta otra forma, haces esto otro.”. El nunca
hacía lo mismo dos veces. Yo pensé: Creo que sé a qué se refiere. Con esta
clase de perspectiva, nunca se utiliza demasiada fuerza, porque cada uno cambia
a otra cosa según se necesite.
La historia es un buen ejemplo de que siempre hay que mantener un
estado de calma ordinario y cotidiano. No importa si tu enemigo es una persona
o un tigre, si te aproximas con una actitud dañina, querrá atacarle. Pero si
uno no oculta ninguna intensión y se deja impregnar por una calma normal y
cotidiana, lograrás un estado de ecuanimidad. (HeigoShiti).
Por ejemplo, yo digo a menudo durante la práctica que cuando el
compañero agarra fuertemente lo primero que hay que hacer es concentrarse
mentalmente en poner todo tu ser dentro del agarre. Cuanto más fuerte el
agarre, más profundo uno entre en él. No es correcto tratar de hacer la técnica
solamente con los dedos, la muñeca o el brazo. Uno debe tomar el centro del
compañero con el propio, una clase de interacción que de forma natural permite
sentir la dirección de la fuerza y energía del compañero, Un practicante
europeo me dijo una vez: “Todos los Shihan
están siempre diciendo que no use la fuerza, pero luego parece que ellos
ponen mucha fuerza en sus técnicas. Ud. es el único que hace la técnica sin
usar ningún tipo de fuerza aparente. “Me sentí satisfecho al escuchar esto
porque confirma que mi forma de encarar el Aikido no es equivocada.
¿Cree Ud. que esto es algo que
debe aceptarse como parte de la práctica o es algo que debería modificarlo?
E: Cuando tenía exactamente 30 años me disloqué el hombro derecho.
Este acontecimiento desencadenó elgiro en mi modo de acercarme al Aikido.
Estando en esas condiciones, Seigo Yamaguchi me dijo: “Ud. estuvo practicando
Aikido por 10 años, pero ahora sólo tiene su brazo izquierdo… ¿Qué va Ud. a
hacer?”. Hasta ese momento yo no había practicado mucho con Yamaguchi Sensei,
pero después de su comentario decidí ir a sus clases tantas veces como pudiera.
Yo empezaba a darme cuenta de cuanto dependía de mi fuerza en los hombros y en
los brazos; y me había preguntado si era para mí posible continuar Aikido en
esa forma. Con tales cosas en mi mente, la pregunta de Yamaguchi Sensei fue el
empujón que me faltaba para acceder a mi próximo nivel de práctica. Aproveche
esta oportunidad para cambiar en 180 grados mi forma de acercarme al Aikido.
A todo el mundo le han dicho por lo menos una vez “Quita la fuerza de
tus hombros”. Yamaguchi Sensei también hablaba de practicar Aikiodo sin ayuda
de la fuerza. Por supuesto es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Cuando uno
trata de sacar la fuerza de sus hombros, a menudo el ki se va con ella. Se pude
hacer también una comparación con el esquí: haciendo todo lo posible por imitar
al profesor,unomejora rápidamente. Pero las cosas comienzan a fallar cuando uno
intenta hacerlo por su cuenta. Yo experimenté algo similar en mi intento por
librarme de la fuerza. Podía hacerlo cuando Yamaguchi estaba por ahí, pero tan
pronto se iba, me sentía incapaz. Era muy frustrante y siempre terminaba
practican a mi modo. Luché con este problema cerca de medio año.
Creo que fue Shinran (1173-1263, fundador de la Secta “Tierra Pura” de
Budismo) quien dijo: “Incluso cuando lo que dice mi maestro me parece un error,
incluso si me parece que estoy equivocado, tengo absoluta confianza en lo que
debe hacer y sigo el camino de mi maestro, incluso si me conduce al infierno.
“Yo pensé: ¿Por qué no? Si voy a perder mi camino por Yamaguchi Sensei, que así
sea”. A todo esto Yamaguchi Sensei me había dicho: “Incluso si no entiendes,
toma mi palabra y hazlo, sólo dale 10 años más o menos…” Eso fue lo que hice.
En vez de tratar de desprenderme de la fuerza (y volver a ella cuando la
técnica no funciona) resolví explorar únicamente la forma de la “No fuerza” sin
que me importara el resultado.
De todos modos, aunque ya estaba seguro en mi mente, las condiciones
de práctica no cambiaron. No tarde en darme cuenta que mis compañeros de
práctica no caían cuando yo trataba de tirarlos sin fuerza. No me quedaba otra
alternativa que decirles: “No puedo hacer está técnica aún, pero puedo pedirle
que tomes Ukemi de todos modos?” Era una pregunta inusual para un 4º dan, y la
gente quedaba un poco sorprendida. Así fue como comencé a practicar de este
nuevo modo, teniendo especial cuidado de no frustrarme o irritarme porque sabía
que eso me llevaría directo hacia la fuerza.
Mientras Yamaguchi Sensei me tiraba, murmuraba cosas como: “Cuanto más dejes ir tu fuerza, más se concentrará tu ki” o “Concentra tu fuerza en el
bajo vientre. “Yo trataba de prestar atención a lo que hacía cuando tomaba
ukemi y creo que después de algunos años comencé a darme cuenta de lo que
hablaba y de lo que hacía.
Sabía que finalmente había encontrado una forma de práctica que
funcionaba para mí. Desde entonces trabajé en una técnica por vez
exclusivamente. Por ejemplo no hacía nada más que Ikkyo (Shomenuchi) por medio
año, no importaba en que dojo me encontraba. Entrenando de este modo comprendí
profundamente cada técnica. Me ayudó a darme cuenta de que manera encarar cada
técnica, en cada diferente situación, y también del principio básico e cada
técnica (que se puede aplicar a otras). En aquellos tiempos cuando enseñaba
solía decir cosas como: “Obsérvense atentamente y sientan que están haciendo” o
“sientan a su compañero y observan la relación entre Ud. Y él”. Por “Ud.” yo
quería decir estado mental y balance físico, así como la relación entre ambos.
Hay una expresión: “Mente, técnica y cuerpo son uno sólo” (Shin Gi TaiItchi).
Cuando la mente está en desorden, al cuerpo le es imposible moverse efectiva y
eficientemente. Del mismo modo un cuerpo fuera de balance puede agitar la mente
hasta el punto en que le es imposible comprender la relación entre uno y el
compañero, relación que en definitiva indica que técnica corresponde. Una vez
hecho el contacto inicial (de ai) moviendo el cuerpo apropiadamente (taisabaki)
y desequilibrando al compañero (kusushi) es imprescindible percibir que técnica
surge naturalmente de la relación entre uno y el compañero. O’Sensei hablaba de
“hacerse uno con el cosmos” o “ser uno con la naturaleza”. Una forma de
interpretar esto es tratar de no forzar la técnica de acuerdo con nuestra
propia y única voluntad, no insistir en
completar la técnica que uno ha elegido; deberíamos en cambio, percibir la
´técnica que surge naturalmente. Nosotros practicamos Áikido yendo a través de
las técnicas una por una, repitiendo lo que nuestro profesor nos muestra. Eso
significa que debemos hacer esa técnica en particular sin importar lo que
suceda (incluso si implica un grado de esfuerzo excesivo), en otras palabras,
incluso si involucro movimientos que no surgen naturalmente. Es importante ser
capaz de observarse a uno mismo para reconocer ese esfuerzo innatural como tal.
Se necesita ser lo suficientemente perceptivo y objetivo para decirnos a
nosotros mismo cosas como: “La técnica estuvo bien, pero el encuentro (de ai)
con mi compañero no está funcionando”. Es importante chequearse constantemente y vigilar la
conciencia de sí los movimientos son o no naturales.
Fue después de que comenzara a entrenar sin fuerza, que pude cambiar
inmediatamente la técnica que estuviera haciendo a otra. Esto es lógico porque
a menor esfuerzo empleado, más fácil es cambiar a otra cosa.
Practicando de este modo recordé las palabras de O’Sensei: “Cuando es
así, tú haces esto. Cuando es de esta otra forma, haces esto otro.”. El nunca
hacía lo mismo dos veces. Yo pensé: Creo que sé a qué se refiere. Con esta
clase de perspectiva, nunca se utiliza demasiada fuerza, porque cada uno cambia
a otra cosa según se necesite.
Imagine un río con rocas en él. Cuando el agua se encuentra con rocas
pequeñas, fluye sobre ellas. Cuando se encuentra con rocas más gran es, fluye
alrededor de ellas. Incluso si se contiene su cauce, el agua no se detiene, y
en realidad su energía potencial sigue aún allí arremolinándose y acumulándose
detrás de la presa, tratando de quebrarla o rebasarla.
Aikido es igual. No es un “camino de vida” si uno limita el encuentro
a una técnica particular. Es importante ser capaz de cambiar y hacer otra cosa
ni bien las condiciones cambian, y suspender lo que uno está haciendo para
obtener el efecto deseado.
No se trata sólo de fluir hacia algo diferente cuando uno se encuentra
bloqueado, es también necesario investigar como “ahorrar energía”. Además,
todos tenemos posibilidades sin desarrollar, por lo tanto deberíamos pensar
cómo sacarlas a relucir aplicando aquella energía latente.
En el “Tora No Maki” una obra que según se dice contiene los secretos
más profundos de las artes marciales y la estrategia, se comenta: “Lo que llega
es recibido, lo que se va, es enviado en esa dirección; lo que está en
oposiciones, armonizado. Cinco y cinco es diez, dos y ocho es diez, uno y nueve
es diez. De esta manera las cosas deberían armonizarse. Distinguir apariencia
de realidad, comprendiendo el propósito verdadero y la estrategia oculta;
conocer la potencialidad inadvertida y las implicaciones escondidas. Comprender
tanto el plan general como así también prestar atención a los detalles y particularidades,
tanto como sea necesario. Cuando uno se enfrenta con una situación de vida o
muerte responder a los cambios que tienen lugar y enfrentar la situación con la
mente libre de agitación”. Este corto pasaje me proveyó de un vasto alimento
para mis pensamientos.
P: Esas palabras pueden ser
aplicadas tanto al Aikido como a la vida en general.
E: Exacto. Nosotros aprendernos tales cosas a través de la práctica
pero en realidad la mayoría de nosotros pasa más tiempo fuera del dojo que en
él, por lo tanto sería extraño no darse cuenta de que lo que aprendemos en el
dojo es extensivo a otros aspectos de la vida.
No es del todo apropiado hablar de ganar o perder cuando se habla de
Aikido, pero la mejor victoria es, creo, cuando se logra armonía con el
oponente y ambos sienten esa armonía.
Tenemos la oportunidad de estudiar muchas técnicas diferentes durante
nuestro entrenamiento, pero creo que no es necesario que sean tantas. De Hecho,
podría ir tan lejos como para afirmar que las técnicas que se toman para 5º Kyu
(shomenuchiikkyo, shomenuchiirminague, katatedorishihonague y
suwariwazakokyuho) pueden probablemente enseñar todo lo que uno debería saber
sobre acerca del ma-ai, sabaki, kuzushi y la forma de usar el cuerpo y la
mente. Muchas personas no se sienten satisfechas a menos de que aprendan un
gran número de técnicas, pero el hecho es que sólo permanece lo comprendido. Lo
enseñado no es verdaderamente propio hasta que no ha sido interiorizado a
través del esfuerzo.
P: ¿Cómo compararía la práctica
en Japón con la práctica en el extranjero?
E: Odio decir esto, pro siento que los japoneses no son tan buenos en
el sentido de que son demasiado rígidos. La falta de práctica puede ser parte
del problema, pero el japonés es demasiado estricto en el dojo. Pienso que es
importante mantener una suave y relajada actitud durante toda la práctica. No
creo que esto vaya en contra del vigor marcial del arte, mientras se practique
seriamente. Hay una famosa historia sobre el 311 Shogun del período Tokugawa:
Lemitsu (1604-1651, gobernó desde 1623-1651)
Según parece había recibido un tigre de regalo desde Korea. Lemitsu
puso viarios animales en la jaula para ver cómo les iba. A ninguno le fue muy
bien, por supuesto. No encontrando esto interesante, decidió “subir la apuesta”
enviando a YagyuTajima No Karni, un consumado espadachín quien además había
pasado a ser un instructor de esgrima. Yagyu entró armado con su bokuto (espada
de madera) pero logró sobrevivir y emergió de la jaula exhausta y bañado en
sudor. Luego Lemitsu decidió mandar al monje Zen Takuaii. Después de discutirlo
un rato, Lemitsu lo amenazó con castigarlo y Takuan aceptó. Cuando entró a la
jaula el tigre simplemente se aproximó y se hecho cerca de sus pies.
La historia es un buen ejemplo de que siempre hay que mantener un
estado de calma ordinario y cotidiano. No importa si tu enemigo es una persona
o un tigre, si te aproximas con una actitud dañina, querrá atacarle. Pero si
uno no oculta ninguna intensión y se deja impregnar por una calma normal y
cotidiana, lograrás un estado de ecuanimidad. (HeigoShiti).
Si la práctica de Aikido fuera solamente practicar la forma (kata)
entonces uno debería hacer una técnica correcta y el compañero tomar ukemi.
Pero la forma de Aikido no siempre es suficiente. Tratando de hacer cualquier
técnica puede uno encontrarse haciendo un esfuerzo excesivo. Cuando uno se ve
haciendo esto, hay una oportunidad para dar un paso atrás y preguntarse qué
está fallando. El problema está en ¿cómo se llevó a cabo el encuentro inicial?
¿Está uno desequilibrando correctamente al compañero? ¿Se maneja un timing y
una distancia correcta? ¿Se utiliza correctamente la respiración (KoKyu RyoKu)?
¿Hay algún problema con el método en general? Uno de los objetivos más
importantes del entrenamiento es tratar de darse cuenta que está uno haciendo
mal y planear que hacer al respecto.
El primer paso es, por supuesto, ser capaz de reconocer (o “sentir”
como suelo decir) cuando uno se topa con una limitación. Ser incapaz de
reconocer cuando algo involucra excesivo esfuerzo (es decir estar tan apegado
que uno no puede hacer otra cosa) es una mentalidad rígida que no es diferente
del mero “esperar la muerte”, no hay
evolución y progreso.
Estoy hablando de la importancia de varios conceptos distintos como
“mutabilidad” (Henka), fluir (Nagare) y evitar el esfuerzo excesivo, pero todo
esto habla de algo más profundo, que es expresado en un dicho dela escuela de
sable Jigen: ”No hay una segunda espada en JigenKyu”. Si mi interpretación es
correcta, creo que refleja lo que considero la esencia y el objetivo máximo de
mi entrenamiento, que se podría resumir con estas palabras “Sólo hay movimiento
hacia adelante”.
P: ¿Qué tipo de entrenamiento
siguió fuera del Dojo, y cuál piensa que sería apropiado para los instructores
y para aquellos que se dedican profesionalmente al Aikido?
E: Creo que cualquier tipo de entrenamiento personal puede ser
beneficioso, y en este sentido hay muchas cosas que uno puede hacer; por
ejemplo: ejercicios para desarrollar la fuerza física, mejorar el contacto
visual y la visión periférica, acrecentar la concentración, etc.
Una forma de entrenar la concentración es mirar por un instante un
objeto o una escena y luego tratar de recordar lo que se ha observado con el
mayor detalle posible.
En el libro de los Cinco Anillos dice: “fortalecer la percepción
intuitiva y no la visual”. Una forma de entrenar la visión periférica es
mantener los ojos fijos en un punto mientras se intenta percibir lo que sucede
alrededor.
Entrenar con un compañero, por ejemplo, puede ser provechoso para
investigar el estado mental necesario para desarrollar y mantener la
concentración y la intuición durante el mayor tiempo posible.
Desde mi punto de vista, la mejor técnica es aquella en que no se
experimentan por parte de los practicantes sentimientos como ser derrotado o
ser vencedor, sino el de un “encuentro exitoso”. Este encuentro existe incluso
si sólo sucede una vez en un millón. Nuestra meta es hacer que ocurra una vez
en medio millón, una vez en cien mil. Que esto ocurra dependerá de que tan
seriamente una persona aborde su entrenamiento. Para mí esto es muy importante.
Sentir la relación con su compañero. Cuando determinada técnica se vuelve
perfecta, sólo es perfecta en ese momento; cuando el encuentro entre uno y el
compañero fue defectuoso, una técnica no puede volverse perfecta. Cuando esto
sucede uno no debería evitarlo, sino aceptar la imperfección y considerar como
se puede aprovechar lo que se tiene. En otras palabras tratar de lograr lo
mejor de la relación.
P: Cree Ud. Que Ki No Nagare
(El fluir del Ki o Técnicas Fluidas) es un elemento importante en el Aikido?
E: Si Ud. Se refiere a técnicas antes de que me agarren o proyectar a
mi oponente sin tocarlo, la respuesta es no, eso no es parte de mi Aikido.
Cuando yo hablo de deshacerse de la fuerza no estoy solamente hablando de
deslizarse suavemente en la técnica justo cuando se produce el agarre. Yo me
refiero a algo que no es sólo físico, algo que tiene que ver con la mente como
con el espíritu, además de con el cuerpo. Los movimientos suaves no pueden ser
efectivos si la mente no está tranquila o uno no la puede usar en forma
efectiva.
Por ejemplo, yo digo a menudo durante la práctica que cuando el
compañero agarra fuertemente lo primero que hay que hacer es concentrarse
mentalmente en poner todo tu ser dentro del agarre. Cuanto más fuerte el
agarre, más profundo uno entre en él. No es correcto tratar de hacer la técnica
solamente con los dedos, la muñeca o el brazo. Uno debe tomar el centro del
compañero con el propio, una clase de interacción que de forma natural permite
sentir la dirección de la fuerza y energía del compañero, Un practicante
europeo me dijo una vez: “Todos los Shihan
están siempre diciendo que no use la fuerza, pero luego parece que ellos
ponen mucha fuerza en sus técnicas. Ud. es el único que hace la técnica sin
usar ningún tipo de fuerza aparente. “Me sentí satisfecho al escuchar esto
porque confirma que mi forma de encarar el Aikido no es equivocada.
P: ¿Qué piensa del
entrenamiento con la espada?
E: Bueno últimamente pienso que podría ser necesario practicar por lo
menos suburi, incluso aunque uno no llegue tan lejos como a enfrentarse con un
compañero.
Con respecto a mí, todavía hay algunas cosas que no entiendo del
Taijutsu (técnicas con manos vacías). Aún tengo mucho que hacer en términos de
mejorar mi Taijutsu y por lo tanto no me siento atraído a hacer mucho con la
espada todavía, esperaré a ser un poco más viejo para hacer un poco de akin con
jo y ken (como hizo O’Sensei en los últimos años). En ese momento me gustaría
comenzar a plantearme que significa enfrentar a alguien armado.
P: ¿Cuándo comenzó a viajar al
extranjero?
E: Mi primer viaje al extranjero fue cuando acompañé a Doshu en su
visita al Sudeste Asiático. Tenía entonces 29 o 30 años. Comencé a viajar a
Francia regularmente hace 15 o 16 años y, a Finlandia y Suecia hace como 11.
Un practicante europeo de mis clases en HombuDojo, me hablo hace algún
tiempo de lo impresionado que estaba con mi forma de practicar. Deseaba
invitarme a enseñar en su país, pero sentía que podía ser delicado ya que él
practicaba allí con otro profesor. Después de pensarlo durante algún tiempo
decidí que no tenía nada de malo después de todo. Hoy por hoy son cada vez más
las personas que me piden seminarios. Viajar al extranjero no es siempre fácil,
por supuesto, Por ejemplo, la barrera del lenguaje es siempre un desafío. Tatar
de comunicarte en inglés fue una prueba para mí. Durante mis visitas me
encuentro bombardeado con tatas preguntas que cuando me voy a la cama, no puedo
saber si estoy despierto o dormido porque el inglés da vueltas y vueltas en mi
cabeza. Sé que necesito aprender más inglés, así que empecé a estudiarlo de a
poco. Disfruto viajar al extranjero, y su pudiese mejorar mi inglés, tal vez me
gustaría pasar allí más tiempo.
P: ¿En el extranjero encuentra
personas que intentan probarlo a Ud. y a su “perspectiva”?
E: Esa clase de cosas pasan no sólo en el extranjero sino también aquí
en Japón. A las personas que quieren probarme, siempre les dejo tomar un fuerte
agarre antes de hacer nada. Mis brazos no son muy grandes y no soy particularmente
fuerte, además mi técnica aparentemente no usa fuerza, por lo tanto mucha gente
cree que no me será posible hacer nada si me sujetan con fuerza. A menudo se
sorprenden cuando notan algo diferente a lo que esperaban.
P: Algunos dicen que aikido es
fundamentalmente Taijutsu (técnica de manos vacias) y que el entrenamiento con
boken y yo es una actividad complementaria que debe ser practicada sólo
ocasionalmente. Por otra parte, otros sostienen que la práctica con boken es
imprescindible, ya que los movimientos de Aikido están basados en los
movimientos de la espada. Mientras que algunos dojos no utilizan ken y jo en
absoluto, otros ponen el acento en su práctica. Desde su punto de vista, ¿qué
lugar ocupa la práctica con armas en Aikido?
E: Pienso que es importante que aquellos que tienen la posibilidad
practiquen con jo y boken regularmente, y no sólo como complemento de su
técnica.
Personalmente pienso que es necesario entrenar con las armas; pero por
el momento mi interés está en las técnicas de Aikido.
Cuando suelo practicar con boken o jo, pienso en los principios de las
técnicas de Aikido, y cuando practico Aikido pienso en los movimientos de boken
y jo. En este sentido, mi entrenamiento con armas es complementario.
P: ¿Cuál es el significado de
una técnica como ikkyo y qué método utiliza para su desarrollo?
E: Creo que es muy importante comprender en profundidad aquellas
técnicas requeridas para 5º kyu: Shomenuchiikkuyo, Shomenuchiiriminague,
katatedorishihonague y suwariwazakokyuho.
Dependiendo de tu aproximación al entrenamiento, estas técnicas pueden
enseñarte mucho sobre el momento de contacto (de-ai), el movimiento corporal
(sabaki), deseguilibrio (kusushi), los intervalos (tanto en tiempo: hyoshi,
como en distancia: ma-ai) el desarrollo
del ki (energía vital o espiritual).
Sobre Ikkyo en particular, mi única recomendación es la de moverse con
el sentimiento de darle la bienvenida al ataque del oponente.
P: El método de enseñanza que a
menudo se utiliza en Aikido consiste en que el instructor muestre una técnica y
los alumnos practiquen entre ellos. Esta forma de enseñar brinda el estudiante
pocas oportunidades de aprender en forma directa del profesor. Si además, éste
resulta ser principiante se encontrará completamente perdido. Muchas personas
están disconformes con este tipo de entrenamiento en el que no se da lugar a
las preguntas directas.
¿Cree Ud. que esto es algo que
debe aceptarse como parte de la práctica o es algo que debería modificarlo?
E: En HombuDojo el tamaño del propio dojo y la cantidad de personas
que practican hace realmente difícil escuchar explicaciones o hacer preguntas,
lo único que recomiendo en estos casos es concurrir a la clase que uno está
interesado y practicar lo más cerca posible del profesor.
P: ¿Qué espera para el futuro?
E: Bueno me parece que los dojos en Japón hoy en día no tienen la
atmósfera que se merece el término “dojo”. Muchos son solo espacios rentados en
los gimnasios públicos y en centros culturales. Desafortunadamente estos
lugares no conducen al desarrollo de verdaderas relaciones
“de corazón a corazón” entre el alumno y el profesor. Soy afortunado
al poder entrenar con diferentes personas, y tanto aquí en Japón como en el
extranjero; y el poder hablar con ellos de O’Sensei y el Aikido siempre me
lleva a enfrentar mi relativa inmadurez enel arte. Es por esto que durante
mucho tiempo desee para un dojo un ambiente que haga posible unentrenamiento
más constante y deliberado. En el pasado mes de abril, gracias al apoyo de Doshu y otras personas,
puede finalmente concretar mi dojo propio.
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