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domingo, 15 de julio de 2012

AIKIDO, Entrevista a Bruno González Sensei

Gran experto y seguido por la calidad de los cursos que dirige, Bruno González, 5 º Dan, miembro de la Escuela Técnica Superior de FFAAA, nos recuerda los méritos de su enseñanza, tal como la ha recibido de su Sensei Christian Tissier.
 
¿Cuándo usted oye la palabra Aikido qué viene inmediatamente a su mente?
La palabra arte: libertad dentro de una estructura.
El aïkidoka, como el artista, es un artesano busca, avanzando, que intenta sin cesar concientizar su práctica para una mejor comprensión de los principios que lo regulan y, eso, para acercarse de un ideal de comunicación: la actitud exactamente en el momento justo. 
¿Usted hace referencia a un sensei en particular?
Christian Tissier, por la idea que se ha mencionado anteriormente. Bertold Brecht decía: "Quién no está dispuesto a estudiar no debe enseñar, el maestro debe enseñar el estudio." En otras palabras, Es decir, es lo que buscamos lo que enseñamos mejor: Christian Tissier es un investigador.
¿Se ha acordado que el Dojo es el lugar privilegiado de Aikido, que debe aportar el practicante?
Bien depende del enfoque de cada uno. Con respecto a la visión que tengo de la formación, es claro para mí que el dojo es un lugar de requisitos. Y el compromiso, la perseverancia parecen ser las primeras cualidades  que el practicante debe aportar. La cualidad de escuchar, la confianza en su maestro (que hemos elegido como guía) son esenciales, ya que puede suceder que uno no comprenda la enseñanza, por otra parte, lo comprendemos en tanto  no se haya hecho una experiencia sensible, un “saber hacer”.
Por fin el alumno tiene una responsabilidad inmensa en su curso a largo plazo, se siente en el deber seguir siendo activo es decir: hacer en clase, a través de sus experimentaciones, sus cuestionamientos, de redescubrir la enseñanza que va siguiendo: volverse a su vez un investigador.
Es decir, reflexionar su práctica para apropiarse de esta enseñanza. Sólo enunciar esto genera una evidente confusión, pero al ponerlo en práctica es mucho menor. A veces puede ocurrir que uno tiene la sensación de descubrir (sacar a la luz) una técnica, un principio...por primera vez, a pesar de  que el profesor ya la viniera demostrando por diez años.
Un famoso actor de kabuki, dijo: "Puedo enseñarles el código gestual que significa “observar la luna”, yo puedo enseñarles este movimiento hasta el final de su dedo señalando hacia el cielo, más del final del dedo a la luna, es su responsabilidad".
¿Qué referencias al fundador del Aikido, Morihei Ueshiba, debemos mantener?
"Uno escucha a la tradición que no está a la zaga del pasado, sino en la meditación el presente" Heidegger.
(nota de Jieshi Shan: El pensamiento rememorante  ( Andeken ) de Martin Heidegger, la manera en que la tradición sea necesariamente aquello que se comprende e interpreta rememorando)
 
La noción de respeto es muy fuerte en el Aikido, ¿cómo se entiende? ¿Cómo se traduce a la práctica? El respeto es una actitud de apertura, la capacidad de escuchar, con frecuencia  también se ve obstaculizada por nuestros propios miedos, nuestras propias creencias. El objetivo de nuestro trabajo es eliminar esos temores... para conseguir la libertad. En concreto, se está intentando, a través de la práctica, la comunicación para educar a los demás. En este sentido, la práctica nos debe hacer más respetuoso.
¿Por qué es que la ausencia de competición es reivindicada en Aïkido?
La competencia se define generalmente por la dualidad, el resultado con su parte de los efectos viciosos, pero no se olvide de sus efectos virtuosos. En primer lugar en una práctica intensiva existen fases de aprendizaje a las cuales se tiene que desarrollar su cuerpo, su determinación, su confianza… tanto para uke como para tori (nuestra futura potencialidad marcial, la credibilidad, la
experiencia…)
Todos sabemos que las relaciones de dualidad existen entre los practicantes en estos períodos. Se intenta en efecto, cuanto más o menos, imponer su práctica con la idea, por lo tanto, de un determinado resultado. Son inevitables porque nuestro estudio se basa en situaciones de conflicto.
A un determinado nivel, normalmente, se ve  bastante rápidamente los límites tanto a nivel físico como sobre el plan mismo de la  puesta en perspectiva de la práctica (ésta que está regulada entre otras cosas por este principio antropológico: el principio de economía, de simplificación que tiende  el hombre que debe optimizarse sus acciones con un mínimo de esfuerzo).
También están las graduaciones obtenidas en un curso  con un resultado clave: la obtención o no del grado. Es un término que motiva a una preparación, a menudo fructífera, ya que entonces deja fuera la actitud del estudiante que tiende a realizar una mímica, a menudo exhibida en el seguimiento de un curso. Esto es, en efecto, en mi opinión, su principal interés. (Las graduaciones responden también, por supuesto, a una necesidad de organización de un sistema federal...)
En resumen, los conceptos de dualidad existen en la práctica. Todo esto es tener una verdadera conciencia real, saber qué hacer para evitar los efectos adversos (problema de ego...) que distorsionan nuestro enfoque.
Me parece a mí, por ejemplo, que la práctica de Aikido es principalmente un proceso donde la noción de resultado es a la vez subjetiva y relativa. Lo importante es el proceso, las vías y la responsabilidad que tenemos para mantenerse activo (con grado o no grado). No veo actualmente qué modalidad de competición en Aïkido podría, además de la realidad de la práctica que nosotros ya conozcamos, servir a nuestras ambiciones. Sin embargo, una introducción práctica a la competencia (boxeo, etc.) Pueden participar para enriquecer nuestro camino del Aikido, todo depende de lo que hacemos.
¿De qué manera el combate con sable que está presente en su práctica de Aikido?
La práctica del sable, es  el espíritu de decisión, la determinación, el control: la intención, la acción en el estado puro. Estudiar el ken es desarrollarse en estas cualidades.
Es, a mi juicio, lo que da a la práctica del Aïkido una gran parte de su potencialidad marcial y de comunicación (la sanción potencial y por la misma la generosidad clemente: el control).
O bien nos encontramos con la acción o que la credibilidad es un factor de la comunicación en el sentido de que contiene la naturaleza de la respuesta que debe adoptar el compañero. Uke tiene la facultad de aceptar más o menos conscientemente el fin propuesto.
El trabajo consiste en desarrollar sistemáticamente  una técnica de construcción (forma), lleno de intenciones (el fondo), que funciona independientemente del nivel de percepción de uke y más allá de los códigos. En el estudio, cuanto más el movimiento se extiende a lo largo del tiempo, más
entonces se requiere una mayor comunicación. El reto de una buena comunicación consiste en enviar una intención clara (perceptible), creíble y en estar suficientemente disponible para percibirlo.
El Aikido es un conjunto infinito de técnicas. ¿Cuál parecería ser la más fundamental? 
Y deben practicarlas incansablemente el practicante? Todo es relativo, se puede considerar que una técnica, al menos su enfoque, es fundamental a partir del momento en que es pertinente  para su progresión, y eso, cualquiera que sea su nivel .En  primer lugar, por ejemplo, el trabajo de la construcción es fundamental, y es quizás el menos "adquirido". Con la experiencia y la desaparición de algunos temores, las prioridades de una acción cambian cuantitativa y cualitativamente, liberando así el espíritu que no se cristaliza ya más sobre esas dudas.
No obstante, todo es perfectible, los estudios del movimiento, o la construcción o aplicaciones, de una manera tal que es lo que hacemos con la técnica (Nuestra relación con la técnica) es fundamental.
Es cierto que al principio del aprendizaje tenemos a nuestra disposición una gama muy amplia de técnicas ofreciendo un amplio campo de experimentación y un montón de diferentes limitaciones para resolver ...  Sin embargo, se puede considerar que a un determinado nivel este abanico se estrecha ya que tenemos cada vez menos prioridades que administrar en la acción. Así las respuestas se simplifican para acercarse finalmente a las unas de los otros.
Por ejemplo, uno puede imaginar manejar el ataque yokomen uchi, shomen uchi, o un gancho, del mismo modo para ciertas acciones (ikkyo, etc .).  En resumen, lo que será una técnica será en un cierto nivel "más fundamental" que la otra es el número de principios que vamos a desarrollar, en conjunto, para ejecutarlo.
El fundador del Aikido, Morihei Ueshiba, colocaba el ki, la energía, en el centro del Aikido. ¿Cómo debemos entender?
Actualmente, tengo una modesta comprensión "científica". En pocas palabras, la energía es el resultado de fuerzas opuestas. Hablamos  de calidad de energía, dependiendo de la intensidad de las fuerzas, resistencias, obstáculos entran en juego. Lo que pone una fuerza en movimiento en nuestra práctica, es la intención, una acción del pensamiento por ejemplo: yo quiero levantar los brazos, etc. De manera simplificada y operativa, se puede hablar de intención para energía. Hay fases en las que el aprendizaje ha de desarrollar la energía.
El fisicoculturista, si quiere que su cuerpo cambie, debe desarrollar más energía, por lo tanto, la intención de levantar pesos más y más pesado, y así sucesivamente. Esta es la forma positiva (fabricación de experiencia, acumulación de técnicas, de potencia, por lo tanto de energía, etc.).
Más o menos paralelos, es la forma negativa (proceso de eliminación, simplificación), el principio de economía que nos hace tendiente a utilizar una energía mínima para obtener resultados óptimos. La idea es procurar que los conflictos, las prioridades de una acción disminuyan, la situación que se está proponiendo para uke sea aceptada con el fin de no hacer eco ni ampliar estos mismos conflictos, incluso para desactivarlos antes de que más o menos se hayan concretado.
Aquí es donde creo que está "dimensión filosófica" de ki, la energía, participa en el significado.
A menudo escuchamos acerca de la armonización de la energía... Específicamente, es desarrollar, entre otros, la capacidad de adaptación para asegurar la creación de una situación en la que las intenciones de Uke y Tori se opondrán lo menos que sea posible, en todo caso.
Comúnmente se habla del uso de la fuerza del compañero (su energía, por lo tanto su intención) para realizar el movimiento con el fin de desarrollar uno mismo un mínimo de energía, donde el principio de "no" de acción, no la oposición. En resumen: actitud exactamente en el momento justo podría traducirse finalmente exactamente en, energía en el momento justo.
Advertencia: puede ser tentador en la enseñanza colmar a veces, consciente o inconscientemente, una falta de conocimientos técnicos con un discurso abstracto, pseudo “mágico”: aconsejo abstenerse y hundirse en su “artesanía”.
La abstracción sigue siendo un concepto relativo que depende del nivel de conciencia de los unos y de los otros. Sin embargo, desde un punto de vista teórico y pedagógico es necesario intentar volver estos conceptos concretos, operativos y simples de transmitir. El mejor medio es precisamente nuestra práctica artesanal.
¿Básicamente, el Aikido es un budo es un bujutsu, un deporte de combate?
Es un viaje balizado por ciertos principios hacia un ideal de comunicación. Quién dice marcha, dice errores, cuestionamientos, experimentaciones, etc. Finalmente el Aïkido es lo que hacemos en el presente.
¿De qué manera el Aikido forma al ser humano?
En un primer momento, se prepara un material de calidad, y entonces como un escultor, que elimina lo superfluo.
E. Decroux y P. Claudel dijo, "Las artes son iguales en sus principios, pero no en sus obras", "El principio del gran arte es evitar estrictamente lo que es inútil".
Ud. que enseña en Francia y en el extranjero. ¿Qué mensaje desea dejar?
La importancia de un rigor técnico: una conciencia precisa de su técnica y esto cualesquiera que sean las formas.  ¿Cómo pueden corregirnos si no somos en gran parte conscientes de lo que hacemos?
Esta toma de conciencia favorece entre otras cosas el desarrollo de la visión. Las variaciones, las sutilezas que el profesor pone de manifiesto pueden hacer en nosotros aparecer así más claramente. Nuestras propias experimentaciones (variaciones) toman entonces más sentidos, ya que se vuelven conscientes pues “activas” y no el fruto de la casualidad, de “en general”.
A continuación, menciono a menudo este concepto de comunicación del que hablé anteriormente (intención y disponibilidad), con el fin de sacar el alumno de una práctica a veces un poco “mecanizada” y, o, muy cifrada, en quien una determinada forma de pasividad se instala fácilmente.
El código no debe substituirse o empobrecer la comunicación, debe al contrario darle un marco que le permite desarrollarse, enriquecerse al presente. La situación marcial dista mucho de ser una situación anodina, me parece importante de no trivializarla.
Por supuesto, soy el primero a quien envío estos mensajes.

Observaciones recogidas por Albert Wrach

AIKIDO, JO KATA 31 MOVIMIENTOS

Esta es la primera publicación de la "Series de Katas de Jo y Jo no Suburi"


martes, 10 de julio de 2012

AIKIDO, Entrevista a Sensei Christian Tissier


Mario Lorenzo -¿Cómo ve Ud la evolución del Aikido en los próximos años? ¿Hacia dónde va el Aikido?
Sensei Tissier -
 Es difícil que en un período de 10 ó 20 años haya un cambio radical, ya que es casi la misma generación, que está envejeciendo.
Un tema será si nosotros atraemos o no a los jóvenes a la práctica y conforme a nuestra capacidad de atracción de esos jóvenes, será el tipo de Aikido que tendremos. Sino tendremos un Aikido que envejece, tal vez muy interesante, pero envejecido.
Nosotros cuando comenzamos, encontrábamos algo mágico en lo oriental, pero había sólo Yudo, Karate y Aikido. Ahora hay muchas otras posibilidades para los jóvenes, que cuando yo comencé.
Nosotros tenemos actualmente el problema inverso del Judo. El Judo busca adultos, hay mucho más niños. Nosotros necesitamos practicantes en un rango entre los 18 y 30 años. De lo contrario la media de edad que asista a los seminarios en los próximos años, será de 40 a 45 años, y esto determinará el tipo de Aikido que hagamos.
Otro tema que va a ser determinante para el Aikido es lo que sucederá en dos grandes países como China e India, que casi no conocen el Aikido y son 2.000 millones de personas. ¿Qué es lo que le interesa a esa gente ?. En China practican Kung fu, Shaolin, en India Yoga y otros ejercicios, pero ¿A cuántos atraeremos? No tenemos ni idea. Podrán ser 100.000, 200.000 o a lo mejor ninguno, en 20 años no se sabe lo que va a pasar.
En Francia hay 70.000 practicantes, si en China llega a haber 300.000, ¿Cómo esta gente va a pesar en la política del Aikido?
Actualmente una clase regular tiene un profesor para 20 practicantes, si hay 1000 ¿Cuál va a ser el método de enseñanza?
Mario Lorenzo - ¿Desde el punto de vista técnico Ud. ve que el Aikido tendrá una tendencia más hacia lo físico, la velocidad o la técnica?
Sensei Tissier 
- Es muy diverso y esta diversidad también es la fortaleza del Aikido. Hay gente que se queda en el Aikido justamente porque piensan que es algo no muy físico. Hay gente que está en el Aikido y no podría estar en otro deporte. Hay otros practicantes que han trabajado físicamente con anterioridad, para ellos el objetivo físico está incluido en el Aikido. Yo tengo casi 60 años y físicamente me siento un deportista, no digo que hago un Aikido deportivo, pero me siento como alguien que ha hecho deporte toda su vida. Tenemos interés en mantener un aspecto de la práctica que esté basado en un trabajo físico.
Hace poco estuve en Amsterdam con el Doshu, tenemos la misma edad, hizo una demostración de Aikido bastante larga, rápida y precisa con todas las características de un deportista.
Mario Lorenzo - Por lo que nosotros podemos ver en Sudamérica aquellas personas que ponen demasiado énfasis en el ki en su práctica, no son muy serios técnicamente. ¿Cómo ve Ud. esto alrededor del mundo y qué opina del “No Touch Aikido” de Watanabe Sensei?
Sensei Tissier 
 - Son dos cosas distintas, por un lado las personas que hablan del ki y por otro, las que hacen Aikido como el maestro Watanabe. Él desarrolló algo que le interesa especialmente, no es un trabajo de ki, sino de anticipación, de sensaciones,guste o no guste, funcione o no funcione. Funciona cuando uno conoce el código, marcialmente no funciona, pero Watanabe Sensei, y yo trabajé mucho con él cuando estuve en Japón, no era así antes. Es un practicante físicamente sólido que quiso desarrollar algo de otro tipo. Pienso que hoy si liderara una mesa examinadora no creo que tomaría lo que él produce.
Ahora, las personas que hablan del ki, que hacen referencia constante al ki en el mundo entero, buscan a veces justificación a su falta de técnica. Porque el ki todos lo tenemos, todo esto es ki (refiriéndose con un gesto al ambiente), el problema del ki es su fluidez y ¿cómo fluye el Ki? Cuando no hay bloqueo. Cuando alguien está haciendo una técnica y no tiene dominio de ella, no podrá tener un cuerpo que esté desbloqueado. El objetivo de la técnica es justamente desbloquear las partes del cuerpo que pudieran estar bloqueadas. Alguien que hiciera un trabajo con los hombros tensos no tendría una real fluidez del ki. El ki se manifiesta por la facilidad, por el dominio o la maestría para hacer algo.
Mario Lorenzo  - ¿Cómo es su relación con otros maestros japoneses, siendo Ud. el maestro occidental más importante que difunde el Aikido por el mundo?
Sensei Tissier 
 - Las relaciones que tengo con ellos son en general muy buenas. De hecho soy un producto del Aikikai, yo llegué joven allá, trabajé allá….
Pienso que, de alguna manera, ellos me consideran como alguien de la casa, pero también un embajador, un extranjero.
De acuerdo a las conversaciones que he tenido con el anterior Doshu y con el actual, para ellos yo soy un occidental que conoce las reglas, que los comprende. De alguna manera yo también soy parte de la vitrina del Aikikai. Pienso que también es porque me mantuve fiel a la enseñanza que recibí. Aún cuando el Aikido tenga su parte personal y cada uno desarrolla su propia forma, tengo el sentimiento de pertenecer a la misma familia.
La generación actualmente más influyente del Aikikai, es mi generación. La forman profesores como Yasuno, Yokota, Osawa, que es un poco más jóven, Miyamoto, Shibata, Endo que es un poco mayor. Hay otra generación que estaba antes que yo como la de Tamura Sensei, Yamada Sensei, Tada Sensei y otra generación más joven que personalmente no la conozco.
Mario Lorenzo  - En sus seminarios Ud. pone énfasis en temas como “el punto”, “el eje”. ¿Estos conceptos provienen de un desarrollo personal del Aikido? ¿Y cuál ha sido la influencia de Yamaguchi Sensei en su técnica?
Sensei Tissier 
 - Ese método de enseñanza es estrictamente personal, deviene del análisis que he hecho de lo que había aprendido en particular de Yamaguchi Sensei, que era un modelo de pureza.
Nuestro espíritu occidental presenta las cosas de otra manera diferente al modelo japonés. Muchas veces los japoneses no saben como presentar estos temas y les parece raro. Hay algunos que pedagógicamente son buenos, pero su método no pasa por la explicación hablada, ni por un análisis del movimiento y cuando les preguntan por qué se hace así, la respuesta es porque se hace así, porque es la tradición.
Yo, lo que encuentro maravilloso de Yamaguchi Sensei es que tenía respuestas a todas las preguntas. Tenía una reflexión muy inteligente para cada tema (porque podemos tener una reflexión que no sea inteligente) y que era muy elevada en el campo del Aikido.
Muchos de esos pensamientos yo los había escuchado pero no los entendí en su momento.
Incluso hoy en día al mirar un video, veo cosas que no veía antes, no tenía ojos para verlo. Simplemente porque Yamaguchi Sensei estaba muy por delante. La gente que asistía a sus clases lo sabía intuitivamente. Toda la generación actual (mi generación) fue influenciada fuertemente por él.
Mario Lorenzo - ¿Cuales fueron sus recuerdos y sensaciones como uke de Yamaguchi Sensei?
Sensei Tissier 
 - Son miles de sensaciones que llevo todavía, cuando miro un video o veo a alguien hacer un movimiento siento exactamente qué está pasando.
De él era muy típica su velocidad, la potencia en la acción, no era una potencia natural. Yamaguchi Sensei era una persona de 65 kg, desde el mismo momento que él comenzaba la acción no se sentía forcejear, había una gran precisión y al mismo tiempo producía una serie de desequilibrios.
Era una persona que desde el momento en que tomábamos contacto controlaba nuestro centro, sus movimientos eran fluidos y cuando decidía la acción, era como una explosión, era algo que nos derrumbaba, éramos como un edificio que implosionaba, nos resquebrajaba.
Nunca tuve una sensación desagradable de tirón o empujón, era una sensación agradable, pero muy clara, muy técnica.
También tengo recuerdos de otros profesores de los cuales aprendí, pero hablando de sensaciones, con ellos había un ”poco de lucha”, mientras más forzaba el brazo, más tenía que protegerme porque dolía y mientras más me protegía, más forzaba. Bueno, así también se aprende, pero esa no era la sensación que uno tenía con el maestro Yamaguchi.
Mario Lorenzo  - ¿Alguna otra reflexión sobre la pedagogía del Aikido?
Sensei Tissier 
 - Se puede hacer una analogía con alguien que hace música o danza. Hay gente que es naturalmente dotada para estas artes, pero en un momento dado si ellos quieren ser realmente buenos, deben aprender la técnica del arte. Porque no es una improvisación, es una reflexión.
Por ejemplo, en un ballet el bailarín profesional no es quien decide qué hacer, es la obra quien decide lo que el bailarín debe hacer y él debe hacerlo todo, no sólo lo que le gusta. Aprendió la técnica y detrás de ella hay una disciplina.
Hay personas que son físicamente dotadas para el Aikido, pero esto no es suficiente.
Hay que aprender y enseguida hay que analizar y reflexionar al respecto. En Aikido cuando se hace esto aparecen varias posibilidades: ¿hemos hecho un gesto lógico o es un gesto parásito?, ¿es un gesto demasiado exagerado o puro?, ¿es un movimiento sólo estético o un movimiento vivo? Vivo en relación a si tiene en cuenta el rapport con la realidad del atacante, la desestabilización que provoca el ataque, etc.
Conozco mucha gente que practica hace 20 ó 30 años, pero que se aburren de su Aikido. Si fuéramos capaces de recrear 2 ó 3 detalles técnicos, el entusiasmo volvería a empezar. A veces hay que redireccionar o volver a orientar la práctica. El rol nuestro como profesores es mantener el entusiasmo de la gente, incluso para nosotros mismos.
Cuando se dice en Aikido “Ikkyo Issho” (hacer ikkyo toda la vida), nos preguntamos ¿pero qué ikkyo?, ¿el mismo de hace tiempo? El ikkyo tiene que evolucionar, ikkyo es un pretexto para lograr una evolución en la comprensión y en la sensación, no para decir “ikkyo es así y nada tiene que cambiar”.
Mario Lorenzo - ¿A su nivel, en su trabajo de investigación, hay duda en la técnica?
Sensei Tissier 
- No son dudas en tal sentido. Vuelvo al tema anterior para explicarlo. Cuando practicamos, a veces hacemos algo que no sabíamos que éramos capaces de hacer y nos damos cuenta que esta nueva forma es más económica, más fácil. Entonces, si continuamos trabajando un poco más, creamos algo levemente distinto, pero no es que nos levantemos una mañana y descubramos algo nuevo.
La duda es lo que nos permite avanzar, la duda es específica del Budo, porque cuando más progresamos en algo, y específicamente en un sistema marcial, más nos damos cuenta cuán débiles somos. Menos entonces, tenemos ganas de enfrentarnos y lo haremos solamente si es necesario. La duda es lo que nos permite preservarnos, solamente un imbécil entra a un bar a provocar un pelea. Quien haya aprendido algo en el campo de las artes marciales sólo puede dudar de su debilidad. Es consciente de lo que realmente es.

Extraido del sitio oficial del Aikikai Argentina.


AIKIDO, VENCER SIN COMBATIR.

“Aquel que ha dominado el arte no utiliza el sable,
y el adversario se mata a si mismo”
                                                   TAJIMA NO KAM

Los grandes Maestros no han dejado de repetir que “la maestría más alta es vencer sin combatir”. Consideraban que su arte no debía servir para matar, sino para proteger la vida.
   ¿Qué había para ellos más fácil que utilizar su aplastante superioridad contra un agresor?. Mientras que desembarazarse de un atacante sin herirlo, sin que ni siquiera haya un combate es una verdadera proeza. Y, después, de todo, la verdadera eficacia consiste en desalentar o en conciliarse con el eventual adversario ya que como dice un proverbio chino, “un enemigo que vences sigue siendo tu enemigo. Un enemigo que convences se convierte en tu amigo”.
     Vencer sin combatir no está al alcance de cualquiera. “Un hombre ordinario desenvainará su sable si se siente ridiculizado y arriesgará su vida, pero no será considerado como un hombre valiente. Un hombre superior no es turbado ni por las situaciones más inesperadas, ya que tiene una gran alma y una gran meta”, decía a menudo Funakoshi Gishin. Aquel que no pueda dominarse frente a un peligro corre el riesgo de volverse agresivo y reaccionar violentamente. De esta manera entre en el juego del adversario. A veces, puede creer incluso que está amenazado cuando en realidad no sucede nada. Mientras que el que conserva el dominio de sí en todas las situaciones puede enfrentarse con toda lucidez, con todos sus miedos. Reaccionar violentamente es una solución fácil. Permanecer tranquilo es signo de fortaleza. Es lo que expresa Lao Tsé en una de sus sentencias famosas del Tao Te King: “Imponer su voluntad a los demás es una demostración de fuerza ordinaria. Imponérsela a sí mismo es un testimonio de verdadero poder”.
Morihei Ueshiba Sensei, creador del Aikido
     Si, a pesar de él, un Maestro es arrastrado a un combate, a veces consigue paralizar a su adversario sin combatir verdaderamente. La esencia de las artes marciales japonesas es profundamente no-violenta. De hecho se basa sobre el principio de la no-resistencia que consiste en utilizar el ataque del adversario para llevarlo a su propia pérdida. El que se defiende, en lugar de bloquear los movimientos adversos, los esquiva y los canaliza de manera que se vuelvan contra su agresor. Si el adversario empuja, es suficiente esquivarlo o tirar de él para que caiga por él mismo. Si él tira, hay que empujarlo. Contra más fuerte sea el ataque, más potente será el choque devuelta. El principio de la no-resistencia conduce al atacante a convertirse en la víctima de su propio ataque y a recoger los frutos de sus malas intenciones. ¿Qué hay de más justo?
     El verdadero arte marcial, o según la etimología oriental, el “arte de detener la lanza”, es una excelente puesta en práctica de lo que las enseñanzas taoístas o Zen llaman el wu-wei. Generalmente traducido por “no-acción”, el wu-wei significa más exactamente: dejar actuar, dejar hacer, actuar sin intervenir, sin resistir. Una imagen taoísta lo explica así: “El principio del wu-wei mueve las cosas. La rueda gira simplemente porque el aje no se mueve”.
En la tradición oriental el agua es el elemento natural que mejor simboliza el wu-wei, la no-resistencia:
                 “El agua no se opone a nada,
                  Y de esta manera nada puede enfrentarse a ella
                 “El agua cede al cuchillo sin ser cortada.
                  Es invulnerable ya que no muestra resistencia”.

Extraído del libro “El blanco invisible” de Pascal Faulliot

AIKIDO, Shihan Donovan Waite. Randori

lunes, 9 de julio de 2012

AIKIDO, Etiqueta en el Dojo


La observación adecuada de la etiqueta es una parte de su práctica tanto como el aprendizaje de las técnicas. En muchos casos, observar la etiqueta requiere dejar a un lado el propio orgullo o confort. Los asuntos de etiqueta no deberían considerarse de importancia sólo en el dojo. Los estándares de etiqueta puede variar de un dojo u organización a otra, pero las siguientes pautas son casi universales. Por favor, tome los asuntos de etiqueta seriamente.

  1. Cuando entre o salga del dojo, es apropiado inclinarse y saludar en dirección de la imagen  de O'Sensei, el kamiza, o el fente del dojo. Debería también saludar al entrar o salir del tatami.
  2. No se permite el uso de calazado en el tatami.
  3. Esté en clase a tiempo. Los alumnos deberían estar alineados y sentados en seiza al momento de comenzar la clase. Si por algún motivo llega tarde, quédese de pie en el borde del tatami hasta que el instructor le dé permiso para unirse a la práctica.
  4. Si por alguna razón durante la clase debe dejar el tatami o el dojo, acérquese al instructor y pídale permiso.
  5. Evite sentarse en el tatami dándole la espalda a la imagen de O'Sensei. Además, no se apoye en las paredes o se siente con sus piernas estiradas. (Siéntese en seiza o con las piernas cruzadas).
  6. Quítese relojes, anillos, aros u otras joyas antes de practicar ya que pueden engancharse en el cabello de su compañero, en su piel, o ropa y causar heridas a usted mismo o a un compañero.
  7. No lleve comida, goma de mascar, o bebidas al tatami.
  8. Por favor, mantenga sus uñas (y especialmente las de los pies) limpias y cortas.
  9. Por favor, mantenga la conversación en clase en un mínimo. Si hay conversación debe ser restringida a un tema: Aikido. Es particularmente descortés hablar mientras el instructor está dirigiendo la clase.
  10. Si tiene problemas con una técnica, no grite hacia el otro extremo del tatami pidiendo ayuda. Primero, trate de realizar la técnica mirando a otros. La observación efectiva es una habilidad que debería esforzarse por desarrollar así como cualquier otra en su práctica. Si aún tiene dificultades, siéntese en seiza junto con su compañero, espere a que el instructor lo vea y se acerque a usted.
  11. Siga las directivas del instructor rápidamente. ¡No deje al resto de la clase esperando por usted!
  12. No tome parte en competencias de fuerza innecesarias durante la clase.
  13. Mantenga su ropa de práctica limpia, en buen estado y libre de olores ofensivos.
  14. Cámbiese sus ropas sólo en los vestuarios (¡no en el tatami!).
  15. Recuerde que está en clase para aprender, y no para gratificar su ego. Por lo tanto, se recomienda una actitud de receptividad y humildad (no obsecuencia).
  16. Es usualmente considerado cortés, inclinarse al recibir asistencia o la corrección del instructor.
  17. Durante la clase, si el instructor está asistiendo a un grupo cerca de usted, se considera apropiado suspender su propia práctica para que el instructor tenga el espacio adecuado para demostrar la técnica.
  18. Si por alguna inevitable razón, debe atender una llamada telefónica durante la práctica, pida permiso al instructor y salga del tatami. Nunca permanezca hablando por teléfono dentro del tatami.
  19. Recuerde que aunque el instructor sea conocido, amigo o aún familiar suyo, dentro del tatami debe dirigirse a él con respeto. Por lo tanto, trate de no tutearlo y diríjase a él como "Sensei", "Shidoin", "Fuku Shidoin" o "Sempai", según corresponda; nunca lo haga utilizando su nombre de pila.

Instructores de la Asociación Sudamericana de Aikido Córdoba

AIKIDO, Shihan Donovan Waite. Variaciones de Morote Dori Kaitennage

AIKIDO, EL UKE


En la práctica de Aikido se necesitan dos, uno que ataca y otro que aplica una técnica para ese ataque específico. El rol del atacante lo realiza Uke y el que aplica la técnica, Nague. En ocasiones el papel de Uke queda en segundo plano ya que la ejecución de la técnica requiere de una sincronización y armonía de movimientos, cuya efectividad se acrecienta con la práctica diaria, por la cual se le presta mayor atención al papel de Nague que el papel de Uke. No obstante el papel de Uke es crucial: primero porque se necesita que alguien actúe de atacante, y segundo para que se pueda perfeccionar una técnica se requiere que Uke ataque con la mayor corrección posible. Al igual que Nague, cuando actuamos de Uke debemos entregarnos al mismo camino de perfeccionamiento. El papel de Uke no es solamente prestarse para "caer", ya que una técnica se construye de a dos fundiéndose en un todo armónico de movimiento y espíritu. Sin embargo si Uke cumple su rol con descuido y/o mala intención, Nague tendrá una pobre visión de lo que es, o no, capaz de hacer. Sin ánimo de entrar en críticas, se adjuntan una serie de errores que cometemos cuando actuamos de Uke. La intención es promover la autocrítica y el deseo de superación de cada uno de nosotros. Entre los errores más comunes tenemos:
No preocuparse por saber como atacar debidamente.
Cada tipo de ataque tiene una forma que debe respetarse, por forma y por técnica. Por forma se refiere a la postura y posición correcta del cuerpo y por técnica al propósito o fin del ataque (golpear, inmovilizar, proyectar o tirar). Existen muchas formas de ataque provenientes de distintas disciplinas, algunas son más usadas dentro del Aikido como Nague, usando cualquier tipo de ataque de cualquier disciplina. Estudiando así las posibilidades. Si desconocemos una forma de atacar, es nuestra responsabilidad enterarnos de los detalles en la fuente idónea del uso de dicho ataque, de esta forma nos aseguramos de que Nague tiene la "información" precisa -ataque- para aplicar la técnica debida. Explicar aquí los distintos tipos de ataque a todas las disciplinas sería engorroso e impreciso, ya que la palabra escrita no podrá describir enteramente los pormenores de cada ataque como hacerlo en la práctica bajó la mirada de un instructor.
No preocuparse por saber como  se llaman y/o como ejecutar algunos ataques.
En ocasiones Uke hace cualquier otro ataque menos el que se le está pidiendo, a veces por desconocimiento y a veces por nervios. Si es por nervios, es bueno detenerse por unos segundos y pensar lo que se está por hacer. Si es por desconocimiento, no se debe tener vergüenza por no saber, HAY QUE PREGUNTAR. Si  queremos hacer un buen papel como Uke, debemos saber como ejecutar y cuales son los nombres de los ataques, tanto si se nos pide en un examen como en la práctica diaria.
No preocuparse por saber como caer (Ukemi) correctamente.
Algunos practicantes iniciados (o no) no le damos un valor preponderante al aprendizaje de las caídas y, como todo en una práctica, la caída debe perfeccionarse, La caída es nuestra defensa natural ante una técnica bien ejecutada. Muchas veces por miedo a lastimarnos, por terquedad (cuando nos repetimos frases como: "no puedo", "esto no me sale"), por vergüenza de no saber, etc. no nos esforzamos lo suficiente para aprender cuanto antes cómo caer bien. Una actitud que debemos tomar para nosotros, son los de aquellos estudiantes que después de clases se quedan para practicar caídas y técnicas, que preguntan y se interesan en despejar sus dudas -por supuesto si dispone de tiempo-. Cuanto antes sepamos caer más rápido también aprenderemos las técnicas.
Atacar con desgano o con falta de atención.
En ocasiones a todos nos ocurre que vamos a la práctica con poca disposición. La sugerencia es ¡RESPIRAR! Hasta ahora una de las pocas cosas que nos ayuda "en un momento de necesidad" es enfocar nuestra atención en la respiración. Poco a poco vamos ganando energía y si lo aplicamos intencionalmente más energía aún sobrevendrá ¡ANIMO!
Tirarse, caer sin sentir la proyección de Nague.
El papel de Uke no es caer, es atacar, y lo más realista que pueda ser. Esto no significa que debamos ser brutales y desaforados. Debemos atacar "con todas las de la ley", "con las reglas del juego". Fundamentalmente la energía del ataque proviene del "centro" y se proyecta, a través de nuestros miembros hacia Nague, "hacia el centro de Nague". El ataque debe ser sentido tanto por el que ataca como por el que lo recibe. GO NO KEIKO se refiere al entrenamiento de fuerza, JU NO KEIKO al entrenamiento de la flexibilidad y la fluidez y RYU NO  KEIKO  al entrenamiento de la eficacia; a veces entrenamos con fuerza y otras somos más flexibles pero siempre debe ser eficaz.
"Contradecir", ponerse rígido o contraponer cada movimiento de Nague impidiendo -con intención- que Nague pueda ejecutar una técnica. Forcejear.
Esto no es GO NO KEIKO - entrenamiento de fuerza-, se refiere más bien a una actitud. Todo comienza en nuestra mente proyectándose en nuestras palabras y acciones. El papel de Uke no es hacerle la vida imposible a Nague. Venimos a un Dojo para practicar y aprender no solo la técnica sino también una actitud de vida. Oponerse no es resistir: uno de los conceptos más difíciles de entender es que "seguir a Nage" tiene el mismo peso, valor o significado que "resistir a Nague". Uke debe ser como un resorte, cuando lo aprietan "cede con resistencia" y cuando dejan de apretarlo el resorte vuelve a su "postura básica".
Ataque sin continuidad.
Este es un error muy común. Atacamos como corresponde inicialmente y luego nos detenemos esperando que Nague haga algo. El ataque debe ser permanente "siguiendo y resistiendo a Nague". ¿Como lo hacemos? Siempre hay que pensar en el "centro" atacar al "centro de Nague". Esto provocará un ataque continuo, porque en nuestra mente, el centro siempre está presente.
Atacar a todos con la misma intensidad, fuerza o intención (sin considerar el grado de preparación de Nague).
La flelxibilidad -JU NAN SEI- no solo es una condición física, también es una actitud -REIGI- al saludar -REI HO- no debemos predisponernos en la forma en que vamos practicar con los demás alumnos. Cada practicante "necesita" un ataque que le permita aprender; se podría decir que esta es uina de las funciones de Uke. Cada compañero se encuentra en un nivel de aprendizaje, también tiene "su día", sus capacidades innatas y predisposición natural como también su capacidad física. Seamos considerados sin ser indulgentes.
No marcar -con palabras o con atemi- los errores de Nague.
Dentro de los atributos de Uke está el de "marcar" el error de Nague. Dejando de lado las intenciones secundarias, si podemos entrar un atemi significa que Nague no tiene la distancia correcta, está muy cerca. También puede significar que Nague no está desequilibrando a Uke. Si no sabemos cómo hacer esto de una forma que no ofenda al compañero, podemos indicarle verbalmente "que podemos entrar". Nuestro papel como Uke debe ser siempre el de colaborar con el perfeccionamiento del camino -DO-, y eso incluye por supuesto nuestros compañeros.
Explicar o hablar demasiado (el tiempo de práctica es limitado).
Como en todas las cosas debemos buscar el equilibrio. Aunque uno tenga buenas intenciones si estas se exceden causan el efecto contrario. Básicamente el aikido se aprende practicando y una cosa es dar una indicación útil para nuestro compañero y otra es sacar el manual enciclopédico y empezar a recitar un curso. Lo bueno y breve es dos veces bueno. Por el otro lado, siempre es mejor despejar las dudas con el instructor a cargo.
Anteponer prejuicios, estados de humor e intenciones indebidas en el momento del ataque.
Este es un trabajo interno que requiere esfuerzo y observación sobre uno mismo. Al atacar como Uke debe estar "limpio" de todo problema ajeno a la práctica. Venir a la práctica para "descargar tensiones" es un error, que colateralmente uno adquiera otros beneficios con la práctica es una cosa, pero utilizarlo intencionalmente como medio de descargar nuestra negatividad, es un grave error. El camino de superación interior no incluye nuestros estados negativos, sólo los positivos. Lo que funciona es concentrarse en la respiración; preguntar a Nague si así, como se lo está atacando, está bien; concentrarse en atacar su centro; poner atención a la distancia -MA AI-; en fin son varios métodos que sirven para perfeccionarse en el arte y no en el agravio hacia mi compañero.

PROGRAMA DE EXAMEN DE AIKIDO

                 Asociación Sudamericana de Aikido

                     5º KYU
1- Shomen Uchi Ikkyo (omote y ura)
2- Shomen Uchi Iriminage (omote y ura)
3- Katate Dori Shihonage (omote y ura)
4- Ryote Dori Tenchinage (omote y ura)
5- Tsuky Kotegaeshi (omote y ura)
6- Ushiro Tekubi Dori Kotegaeshi (omote y ura)
7- Morote Dori Kokyuho


                    4º KYU
TACHI WAZA
1- Shomen Uchi Nikkyo (omote y ura)
2- Yokomen Uchi Shihonage (omote y ura)
3- Tsuky Iriminage (omote y ura)
4- Ushiro Tekubi Dori Sankyo (omote y ura)
5- Ushiro Ryokata Dori Kotegaeshi (omote y ura)


SWARI WAZA
1- Shomen Uchi Ikkyo (omote y ura)
2- Kata Dori Nikkyo (omote y ura)
3- Kata Dori Sankyo (omote y ura)


                   3º KYU
TACHI WAZA
1- Yokomen Uchi Iriminage (2 técnicas)
2- Yokomen Uchi Kotegaeshi (omote y ura)
3- Tsuky Kaitennage
4- Ushiro Ryokata Dori Sankyo (omote y ura)
5- Morote Dori Iriminage (2 formas)
6- Shomen Uchi Sankyo (omote y ura)


HANMI HANDACHI WAZA
1- Katate Dori Shihonage
2- Katate Dori Kaitennage (soto - uchi mawari)


SWARI WAZA
1- Shomen Uchi Iriminage (omote y ura)
2- Shomen Uchi Nikkyo (omote y ura)


                  2º KYU
TACHI WAZA
1- Shomen Uchi Shihonage (omote y ura)
2- Shomen Uchi Kaitennage (omote y ura)
3- Yokomen Uchi Gokyo (omote y ura)
4- Ushiro Tekubi Dori Shihonage (omote y ura)
5- Ushiro Tekubi Dori Yuyinage
6- Ushiro Kubi Shime Koshinage
7- Morote Dori Nikkyo (omote y ura)


HANMI HANDACHI WAZA
1- Shomen Uchi Iriminage (omote y ura)
2- Katate Dori Nikkyo 
3- Yokomen Uchi Kotegaeshi (omote y ura)
Estilo libre (2 personas)

                 1er KYU
TACHI WAZA
1- Kata Dori Menuchi (5 técnicas)
2- Yokomen Uchi (5 técnicas)
3- Morote Dori (5 técnicas)
4- Shomen Uchi (5 técnicas)
5- Ryote Dori (5 técnicas) 
6- Koshinage (5 técnicas)


HANMI HANDACHI
Ushiro waza (5 técnicas)


Tanto dori
Estilo libre (3 personas)


                   1er DAN
Todas las Técnicas de Kyu
Boken
Jo
Henkawaza (cambio de una técnica a otra. El examinador pedirá la primera técnica)
Estilo libre (4 personas)










Donde practicar Aikido en la Provincia de Córdoba




 Asociación Sudamericana de Aikido 

- CORDOBA AIKIKAI La Rioja 327 Bº Centro - Tel: 351-259 7708
- MISOGI AIKIKAI Caseros 2015 Bº Alberdi- 351-5480124
- MIYAGI DOJO Trejo y Sanabria esq. Acuña - Río Tercero - Tel: 3571-684534
- AGATSU DOJO Mario Guerrero 98 Bº Villa García - Tanti - Tel: 3541-574333
- COSQUÍN DOJO Gerónico 968 - Cosquín - Tel: 3541-618010









lunes, 2 de julio de 2012

AIKIDO. Entrevista a Nobuyoshi Tamura Sensei


Muchos son los llamados, pocos los elegidos. El Maestro Nobuyoshi Tamura se encuentra en el pequeño grupo que O-Sensei eligió para extender el  del Aikido. Reconocido como uno de los más representativos "uchi-deshi" y dotado de un fascinante carisma, Tamura Sensei ha llegado a  unos de los indiscutibles líderes mundiales de este arte, pero es especialmente en , donde ha residido durante muchos años, el sitio en el que imparte su enseñanza. 


En Budo International hemos tratado de mantenernos cercanos al espíritu de las enseñanzas de Tamura Sensei en esta entrevista. Esperamos que sus palabras tengan un enriquecedor efecto en vuestra propia búsqueda en el Aikido. 




¿Cambia el significado del Aikido para uno después de practicarlo tantos años? ¿Es diferente para usted que para un principiante? 
T.N.: En realidad, no es posible definir con precisión el Aikido; en todo caso debemos saber que se trata de un arte marcial. Todos aquellos que lo consideren de esta forma estarán acertados. La meta del Aikido no es otra que la unidad (Ai=Unidad): la creación de un tipo de bosque. Esta unidad es una consecuencia de nuestra adhesión a los principios del Aikido. 
¿Que medios utiliza usted para alcanzar esa unidad? 
T.N.: En realidad, es muy sencillo comprender esta idea de unidad. Es cuestión de seguir las reglas de la práctica del Aikido en el tatami. Es posible que simplemente el hecho de charlar ahora con usted del Aikido sea otra forma de expresarlo. También estamos practicando Aikido. 
¿Quiere usted decir que el Aikido se practica en el tatami, pero que su enseñanza debe ir más allá, adaptándolo a nuestra vida cotidiana? 
T.N.: Sí. Podemos considerar el tatami como una la vida diaria en escala, y por lo tanto, todo lo que hagamos en el dojo puede ser aplicado en nuestra vida fuera de él. 
Cuando un experto practica Aikido, aparenta que no trata de derrotar a su oponente, que sus movimientos son circulares y que siempre trata de mantener relajado su cuerpo. 
T.N.: Sin embargo se debe decir que un combate el experto en Aikido no dudará en buscar la victoria. Respecto a la cuestión de los movimientos circulares, simbolizan todo lo que se encuentra a nuestro alrededor. El mundo es circular, los átomos son redondos, etc. De hecho, los movimientos circulares son una copia reducida del universo. 
¿Por qué una típica clase de Aikido comienza con relajación y ejercicios de estiramiento? 
T.N.: La relajación es extremadamente importante en todos los campos. No estar relajado no es natural y la experiencia nos enseña que la pérdida de relajación es causa de la creación de un pequeño muro a nuestro alrededor el cual nos aleja de todo lo que intentamos realizar. Gracias a la relajación podemos destruir este muro y podemos practicar Aikido. 
Es necesario estar relajado, sin embargo no es necesario tratar de alterar completamente nuestra actitud emocional. Por ejemplo, puedo estar en el tapiz de mal humor, puedo estar enfadado con alguien. Esto no es problema; lo principal es comportarse con naturalidad. 
Esto significa que no debemos tener una actitud "cerrada", debemos seguir el camino comportándonos en cada instante de forma que evitemos tener una actitud demasiado débil o caer por el contrario en un exceso de rigidez. Usted ha tenido la oportunidad de comprobarlo por sí mismo al comienzo de nuestra conversación. Trataba de relajarse dejando de lado todo el trabajo que tenía planeado. Ha tenido que avanzar improvisando y esto es mucho mejor. 
¿Cuales fueron las circunstancias que rodearon el nacimiento del Aikido? 
T.N.: Podemos decir que el Aikido es un arte marcial muy moderno. Su catalizador, el hombre que reunió todas las enseñanzas del arte, el Maestro Ueshiba, murió en 1968. En 1942 había sintetizado lo que actualmente llamamos Aikido. 
¿Cuales son los beneficios del Aikido para sus practicantes? 
T.N.: Esto depende de cada persona y de sus objetivos. Es como un pastel, unos pueden tomar un trozo más grande y otro preferir otro más pequeño. 
¿Qué nos diría si le preguntáramos que beneficios ha encontrado personalmente en el Aikido? 
T.N.: Personalmente he encontrado paz y tranquilidad. 
Cuando las personas practican muy intensamente, llegan a estar exhaustos físicamente pero si continúan, el agotamiento puede desaparecer. ¿Podría explicar esto? 
T.N.: Hay dos tipos de agotamiento: físico y mental. En el tatami nosotros sentimos el cansancio físico. 
Puede encontrar esto en las enseñanzas japonesas tradicionales, las que nosotros impartimos, cuando nos ejercitamos, nos trasladamos de un estado de gran agotamiento físico a un estado de relajación y paz mental. Estos fundamentos están en nuestra educación. Es una experiencia muy concreta, un excelente hábito que permite a cualquiera vivir experiencias fuera de lo ordinario. 
Si las personas durante una práctica muy intensa abandonan cuando alcanzan este umbral de agotamiento, entran en un estado de tristeza y tienen un sentimiento opresivo, sin embargo si continúan y traspasan este punto crítico, obtienen un estado mucho más agradable y relajado. 
¿Es algo similar a los derviches turcos, que alcanzan este estado a través de la danza, o los místicos quienes lo obtienen cuando dejan de comer y se encierran en cuevas? ¿Es esto lo que implica el misticismo japonés? 
T.N.: No creo que haya nada místico en el Aikido. Todo depende de como lo ve cada cual, y también desde la perspectiva que exista en diferentes culturas. Por ejemplo, en algunas culturas un hombre que vaya a la Luna no se le llamaría místico sino loco. 
Cuando he usado el término "místico" me refería a las experiencias que dan un significado a nuestras vidas, experiencias que cambian nuestro entendimiento. Creo que el Aikido hace dicha experiencia posible. Respecto a la idea de "umbral" ¿podría hablarnos de sus experiencias con el Maestro Ueshiba? 
T.N.: La cuestión es muy amplia. Concierne a demasiadas cuestiones. Puedo empezar diciendo que para los japoneses es muy fácil producir televisiones o radios diminutos, nuestra vida cotidiana está anegada de ellos. 
Sin embargo para aquellos que no pueden ver u oír muy bien esto les parecerá un ridículo e inútil hábito, similar al de aquellos que no tienen la experiencia de la perfecta técnica "mágica". El "misticismo" del que usted habla es algo parecido. Todo depende de la persona a la que concierna. 
Le voy a contar una experiencia personal. En febrero estaba en Luxemburgo, en una habitación de hotel. Estaba durmiendo. En mitad de la noche, escuché una voz que me llamaba y creo que reconocí la voz de mi tía. Dos semanas después, recibí una carta de mi madre en la que me decía que mi tía había muerto. Para mí esto es normal, es una sensación perceptiva pero mucha gente que lea esto pensará que soy un "místico”... o un chalado. 
¿Qué le gustaría más que sus alumnos comprendiesen, en el tatami o fuera de él? ¿Si le pudiera ofrecer sólo una idea, cual sería? 
T.N.: Creo que lo más importante, tanto fuera como dentro del tatami, es dar el máximo y darlo en el momento, porque el mañana no existe. Mañana es imposible dar el máximo. 
En este punto nos trasladamos al dojo y observamos la práctica. Cuando finalizo, preguntamos a Tamura Sensei que siente cuando camina por el tatami y observa a los estudiantes de diferentes niveles, del cinto blanco a los grados dan. 
T.N.: No hago diferencias, simplemente corrijo. 
¿Cuando enseña, por qué sus explicaciones verbales son tan escuetas? 
T.N.: Normalmente, explico lo que es más importante. Pienso que el resto debe provenir de la propia iniciativa del estudiante, a través del su propio trabajo. Esto significa que es el propio alumno el que debe desarrollar las explicaciones que doy, y a través de su trabajo, la enseñanza llegará a ser más completa, más personal. Nunca voy más allá de la percepción personal de cada persona. 
Lo principal de una técnica puede ser mostrado en una serie de fotografías, pero el practicante debe sumergirse en la técnica y recrear los movimientos para ser capaz de realizarse a sí mismo, para forjarse a sí mismo en el Aikido. 



Aquí termina nuestra entrevista con Sensei Tamura, alguien excepcional dentro y fuera del tatami. 


T.N.: Tamura Nobuyosh

domingo, 1 de julio de 2012

AIKIDO, Beneficios de su práctica

Este arte no tiene como meta el dominio de las técnicas de lucha, sino que éstas no son más que el medio para conocer nuestras limitaciones, mejorar nuestras facultades físicas y mentales y pulir nuestro "YO". Por tanto, es evidente que este Arte es algo más que un simple estilo de lucha corporal y que el auténtico adepto ejerce una profunda influencia vital capaz de transformar y mejorar su personalidad, y como consecuencia: su vida.

Aikido como disciplina educativa
Los continuos y rápidos cambios de "formas" de vivir, la ausencia de valores estables de la civilización actual, imponen al individuo un esfuerzo constante de adaptación que acaba por alterar su sistema regulador y su equilibrio psicológico.
Pero... ¿Cuál es la relación del aikido con el problema existencial del hombre?, ¿Hasta qué punto constituye una ayuda, una terapia, o un camino de educación que pueda llevarle a la armonía absoluta?. El solo hecho de adherirse a los principios esenciales del aikido, u otro arte marcial no será suficiente para que todo cambie.
Los ejercicios previos a la práctica de las técnicas propiamente dichas, en su conjunto psicofísico, se desarrollan en un ambiente de calma que favorece la introspección, la identificación con la realidad, la armonía física y mental para obtener del "yo integral" una actuación coherente y unificadora.
El objetivo último del aikido a través de los ejercicios propios como arte marcial es el de facilitar el descubrimiento de nuestra identidad, así como la coherencia en el comportamiento para alcanzar la armonía y la paz interior sin rechazar nada de lo que constituye la personalidad propia, tomando conciencia de todo lo que hay en nosotros susceptible de cambio.

Aikido como arte de defensa personal
La práctica de esta "disciplina" es un continúo adiestramiento en el dominio de sí mismo, enseñando al educando a actuar sin cólera, sin miedo y de acuerdo con las leyes naturales, que bien utilizadas, le permiten adueñarse de la energía del ataque del agresor y volverla contra él mismo. Sus técnicas se aplican en forma concreta de ataques de cuchillo, bastón, patadas, a mano libre, etc.
El Aikido, utilizado como defensa personal se adapta perfectamente a las exigencias del Código Penal que sólo permite el uso de la legítima defensa cuando se da un ataque injusto, inminente, actual y real, porque sus técnicas sólo son posibles ante la iniciativa desencadenada por el agresor y no buscan destruirle sino únicamente neutralizarle sin causar lesiones, aunque parezca utópico.

Aikido como deporte
Se puede considerar también como un deporte, pues hay una actividad física encaminada al mejoramiento fisiológico del practicante como: elasticidad, flexibilidad, desarrollo cardiovascular, desarrollo de la actividad psicomotora, desarrollo y mejoramiento dela capacidad respiratoria que masajea los órganos internos mejorando el trabajo de éstos. Y de manera muy especial, las técnicas de Ukemis (rodamiento y caídas) que una vez aprendidas, se convierten en verdaderos automasajear relajantes que ayudan también a la mejor circulación sanguínea distribuyéndose de manera eficiente en todo el cuerpo.
Como resultado de la aplicación graduada, sistematizada y equilibrada de las técnicas físicas se obtienen resultados satisfactorios como ayudas auxiliares para el educando durante su etapa de aprendizaje.

Aikido como disciplina de desarrollo integral
El mensaje que el aikido pretende inculcar al practicante, es el de la serenidad del espíritu, el rechazo de la violencia, la no resistencia y el respeto máximo a todos los hombres. En los entrenamientos se le enseña a actuar sin agresividad, sin brutalidad, sin ánimo de oposición ni de imposición.
Esta disciplina contribuye a establecer un sólido equilibrio psicosomático, favorece la elasticidad de las articulaciones y nos enseña a ser más conscientes de nosotros mismos y de los demás.

Aikido como disciplina orientada al desarrollo de un mejor ciudadano
Bajo el punto de vista ético, el aikido es una excelente escuela de autodominio (control emocional) y de comportamiento social, al excluir la agresividad, las reacciones violentas y las actitudes provocadoras.
Sus objetivos alcanzan, así mismo, todos los aspectos de la vida ordinaria del practicante y ayuda a mantener una actitud serena, confiada y relajada ante cualquier circunstancia generadora de tensión, de angustia, de estrés, de ansiedad, de prisa, etc.; a través de la respiración, la postura corporal, el tono muscular y la práctica del seiza.